DE LA TEVÉ, LO MEJOR: CINE. «LAS PLAYAS DE AGNÉS»

 

Agnès en sus playas y las nuestras, siempre iguales

  
EL LUNES PRÓXIMO, A LAS 23,35 POR LA SEÑAL EUROPA-EUROPA, LA ÚLTIMA PELÍCULA DE AGNÉS VARDA A POCO DE SU ESTRENO EN CINES.    

                A poco de conocida en los cines argentinos y tras una más reciente e imperceptible distribución en devedé, “Las playas de Agnès” se estrena el lunes próximo a las 23, 35 en la señal de cable Europa-Europa. Su autora es la francesa Agnès Varda, en verdad una belga nacida en Bruselas en 1928 que desde su juventud se instaló en París. Se la considera una de las antecedentes inmediatas más fuertes de la “nouvelle vague”, la corriente de cineastas que llevó a cabo la más profunda revolución de las formas del cine mundial a fines de los años 50 y principios de los 60, tras la anterior ruptura del neorrealismo italiano a mediados de los 40. Vale aclarar que para buena parte de la crítica Varda es una integrante más de la “nouvelle vague” (Godard, Truffaut, Chabrol) o bien una prima de la misma sangre muy cercana y coincidente.

 

Las playas de Agnès, el lunes a las 23,35

  Tal vez valga detallar –o recordar- otros datos sobre esta realizadora cuyas primeras películas supieron tener amplia repercusión en medios y la crítica de Argentina en la década del 60, así como también de manera considerable aunque discreta en el público, sobre todo en Buenos Aires y La Plata. No debe haber habido ningún cine-club argentino que no incluyera sus películas, en una época en que se había expandido en casi todo el territorio nacional este tipo de instituciones, casi “cooperativas” sin fines de lucro (se sustentaban con una suscripción módica o el abono de entradas), dedicadas a la difusión de lo más destacado, entre lo clásico y contemporáneo, de la cinematografía mundial.

          Agnés Varda, la realizadora del semi-documental “Las playas de Agnès” que se conocerá el lunes en televisión, no es sólo una figura del pasado, que lo tiene y la valida de modo sólido, sino también una creadora aún de renovación formal y exploración del lenguaje así como una atenta observadora de cuestiones sociales. Sus cuidadosas y espaciadas películas de las tres últimas décadas han tenido amplia resonancia en circuitos especializados del cine y asimismo en estudiosos de temas sociales y de género. Desde hace mucho se la considera una de las principales realizadoras enroladas en el movimiento feminista más lúcido y avanzado.

Corinne Marchand, la bella Cleo (1961)

  

          Hay constancia en los medios sobre que, en especial en Buenos Aires, La Plata y otras capitales provinciales, las primeras películas de Varda fueron muy debatidas en muchos medios y repuestas por años de modo frecuente, sobre todo la tercera, “La felicidad”. La primera con esa resonancia fue “Cleo de 5 a 7” (de 1961, segunda obra), sobre una bella e independiente mujer (Corinne Marchand) que tras un estudio médico tiene que hacerse cargo de la posibilidad de un diagnóstico de enfermedad terminal. En cuanto a su tercer filme, “La felicidad (1965), su repercusión fue de otro tipo. Hace casi medio siglo, entre formas visuales bellísimas y serenas en una zona de la campiña francesa en verano, relata sin enjuiciar ni valorar la historia de un joven y apuesto carpintero (Jean-Claude Drouot), agradable, generoso, trabajador, afectuoso y atento compañero de su esposa  y padre de sus pequeños hijos, quien plantea con naturalidad la existencia de dos amores paralelos, o de un amor dividido entre dos mujeres que él vive con espontaneidad o bien apacible inconsciencia.

 

       

"La felicidad" (1965). ¿Felicidad y amor son sinónimos?

  Se trata de un planteo radical para su época y aún hoy, dado que no se trata de esposa y amante sino de un hombre en matrimonio de tres, que ama por igual a sus dos mujeres. Varda siempre fue una exploradora de la afectividad y subjetividad femeninas y en su sutileza intenta aclarar límites, aperturas y espacio mental de las mujeres, por lo común considerados más flexibles y comprensivos que los correspondientes al territorio de los varones. Varda no propone nada sino que sólo desarrolla, expone, muestra. Al espectador le queda la tarea de reflexionar sobre el asunto. El desenlace del filme es trágico, o no, o bien sólo contiene una muerte, que también cabe considerarla, tal vez, otro hecho natural de la vida.

La inolvidable Corinne Marchand, o Cleo, en 1965

           Después, la obra de la cineasta dejó de llegar con frecuencia a nuestro país. Varda filmó películas políticas sobre la revolución cubana y sobre la lucha de Vietnam contra la invasión de USA, y más tarde, siempre sin ser distribuidas en Argentina, ahondó en cuestiones sociales y femeninas pero con el señalamiento constante del contexto de clase. “Una canta, la otra no” (1977) y “Sin techo ni ley” (1985) son dos obras fuertes y muy elogiadas, de un feminismo que no abunda en psicologismos para distinciones de clase media acomodada sino que trata de indagar qué es lo que hace que la subjetividad de la mujer enfrente y sea tratada por el entorno de una manera diferente, más valiosa en algunos aspectos, mucho más injusta en otros. También realizó dos célebres registros documentales sobre campesinos franceses: “Los espigadores y la espigadora” (2000) y “Los espigadores y la espigadora: dos años después” (2002),  ausentes en la distribución de nuestro país y difícil de conseguir copia en video.

 

Corinne Marchand, hoy.

  “Las playas de Agnés”, muy elogiada por toda la crítica, no ha tenido repercusión en nuestro público, sí en cambio en los cinéfilos. Se trata de una evocación de la carrera y de vida de Varda, personal y profesional. Contiene además comentarios sobre diversos asuntos, ocasionales o distintivos de su pensamiento y época de apogeo. A veces cuenta con voz en off, aspecto que se ha criticado, y otras veces reconstruye escenas del pasado. Esto último lo hace con el buen tino y la lúcida idea de avisar al espectador que todos, actores y directora, improvisan ese acontecimiento que intentan reconstruir. Cine del bueno que merece mucha atención. Han dicho que se trata de “el Amarcord (película de Fellini) de Varda”.

          Varda estuvo casada durante muchos años con el gran realizador Jacques Demy, hasta la muerte de éste, en 1990.

Por AMILCAR MORETTI, jueves 26 de agosto 2010.

"Las playas de Agnès", lo último de Varda.

(Versión adaptada de la nota publicada en 25 de agosto:  http://www.eldia.com.ar/edis/20100825/espectaculos15.htm)

                   

Cleo, bella y adinerada, y su soldadito, entre las 17 y las 19.

 

Varda, en los años de Cleo.

Autor: Amilcar Moretti

AMILCAR MORETTI: Escritor, periodista y fotógrafo Sitio web central: ERÓTICA DE LA CULTURA www.moretticulturaeros.com.ar Desde el 2010. Buenos Aires. Mi mail: amilcarmoretti@hotmail.com Escritor de periodismo y fotógrafo de desnudo femenino en situación cotidiana.Crítico de cultura, cine, arte y sociología de lo cotidiano durante cuatro décadas en el diario EL DIA (www.eldia.com) de la Argentina. Creador en el 2010, autor y titular del sitio ERÓTICA DE LA CULTURA magacine de cultura, erótica y política. Blog complementario: htpps://amilcarmoretti.wordpress.com AMILCAR MORETTI Writer, journalist and photographer Central website: EROTICA OF CULTURE www.moretticulturaeros.com.ar Since 2010. Buenos Aires. Mail: amilcarmoretti@hotmail.com Journalism writer. Female nude photographer in an everyday situation. Critic of culture, cinema, art and sociology of the everyday for four decades in the newspaper EL DIA (www.eldia.com) of Argentina. Creator in 2010, author and owner of the site ERÓTICA DE LA CULTURA magazine of culture, erotic and politics. Complementary blog: htpps://amilcarmoretti.wordpress.com

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