y esto porque no pude resistirme: a llorarse un río… y franelear todo lo posible (“Cry Me a River”)

 

 

 

 

 

 

 

(fragmento de la magistral “La comezón del sÉptimo año” -o “La tentación vive arriba”, en España-, cuando el inolvidable Tom Ewell a mediados de los años 50 del siglo pasado, sufre el calor y el abandono por vacaciones de su familia en Nueva York, solo. Tiene entre otras fantasías y alucinaciones la aparición de Julie London que le canta “Cry Me A River”, un clásico también. Pero aún falta lo mejor, o lo peor, la aparición de Marilyn que vive en el departamento de arriba, no tiene aire acondicionado y baja en ajustado vestido blanco y tacones stilettos a pedir unos cubitos y a que Ewll le ate los breteles. Magistral también cuando Marilyn abre el congelador de la heladera y mete su torso para refrescarse, y también las piernas, los muslos… En la calle Marilyn repite, en la escena célebre cuando se para arriba de las tapas del aireador de los subtes. Tom Ewell mira. Todos miramos. Dirigió un genio, de los más grandes: Billy Wilder, quizás apenas detrás de Orson Welles y Hitchcock. AMILCAR MORETI)

 

 

 

 

 

 

AMILCAR MORETTI. Sólo un homenaje, y un recuerdo. Mayo 2013.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: