La pornografía de escarmiento: la democracia como linchamiento y el genocidio desatado. Una cultura que ha logrado un Mondo di Merda

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Escribe
AMÍLCAR MORETTI
Miércoles 5 y jueves 6 de setiembre 2012.
Argentina. La Plata (60 kms. al Sur Buenos Aires)

 

 

             “¿De qué otra cosa podríamos hablar?” (“Bandera arrastada”, ensangrentana con sangre de asesinados mexicanos, en Venecia). Ayer miércoles la red se inundó, al principio, con la foto del cónsul norteamericano en Bengazzi, ciudad principal en Libia junto a Trípoli. El cuerpo arrastrado, tiznado, maltrecho, imagen obscena, pornográfica. El diplomático parecía golpeado, con esa forma terrible y grotesca de los cadáveres que son martirizados y tironeados por muchos brazos. Una foto obscena y ambigua: para el ciudadano común norteamericano, predispuesto a creer de inmediato en la Santa Madre y/o Trinidad Televisión, Imagen, Medios de Masas, el impacto debe haber sido mayor. Muchos seguro dirigieron su mirada hacia el armario dónde está listo el fusil de asalto, comprado en la armería de la esquina. A mí, con estremecimiento y disgusto, me recordó a Gadaffi, el líder de Libia, linchado en la calle. Un mandatario de un país soberano, abastecedor de petróleo de Francia e Italia, linchado por la turba con custodia de soldados europeos de misiones “pacificadoras y humanitarias”. ¿”De qué otra cosa podríamos hablar”?. ¿Qué otro asunto se me presentó ayer más importante?

 

                 La turba, dicen. La turba. El populacho descontrolado -y ¡ojo!, que recuerdo muy bien al populacho de clase media, señoras de prolijo atavío, raspando con metales las persianas de los bancos extranjeros en Buenos Aires, en diciembre del 2001, cuando esas entidades les robaron sus depósitos en dólares-. Sí, la turba, acusan enseguida, disculpan, desplazan. No nosotros, no yo, la Turba. La gentuza, la plebe -el sector más bajo del pueblerío-, el lumpenaje. Y sí, algo de eso: los marginales y marginados, los anónimos de las periferias urbanas siempre pueden ser contratados, convocados, con algunos barras brava al mando y organización, por ejemplo. Mano de obra barata y atroz que, llegado el caso, será también sacrificada.

 

 

            El cónsul norteamericano en Bengazzi, funcionario de carrera, no es un representante político de la jerarquía superior. No es un embajador: podría haberlo sido, pero no, no lo fue. No fue seleccionado (¿por quién’). Funcionario menor. Grave problema, pero no insalvable para el “Destino Superior Norteamericano”. Estados Unidos, créase, se siente y explica a sí mismo con un “Destino Manifiest”: “Se lo ha dado -revelado- Dios”. No lo sostiene sólo el Papa Theodore Roosevelt que con un “Gran Garrote” (“The Big Stick”) negoció en 1902 con ya… con… con..Venezuela, oh, casualidad en el Imperio. Semanas atrás el mismo Obama, el afrodescendiente que durante unos días dejaba fantasear con que era el nuevo John Kennedy (pero no dispuesto a disparos en el cráneo), el mismísimo Obama habló de la misión del supremo conferida a Estados Unidos.

 

 

               Ahora bien, qué hacen los Estados Unidos allí, en Libia, en el Norte de Africa, en Europa del este. ¿Para qué están sus misiles, sus naves de la OTAN? ¿Qué hacen Gran Bretaña, Francia, Canadá, Australia? ¿Para qué están? ¿Qué democracia funciona a la fuerza, atroz paradoja? ¿Desde dónde se justifica la destrucción de un país como Libia, de mediano y bastante equilibrado desarrollo y distribución de ingresos, en función de la “democracia”? El pobre desgraciado que puede ahogado en humo, quizás por disparos de mercenarios contratados por su propio país, ese cónsul que no ha de pasar a la historia, ¿qué hacía allí? ¿Para qué estaba? ¿Quién lo mandó? ¿Creía en su quehacer? ¿No entendía que era mejor estar junto a su familia en su propio país? ¿En verdad estaba convencido que apoyaba a los soldados de su país por la Libertad y la Democracia en Libia, tras una verdadera matanza y el desarmado de una nación entera de discreta prosperidad?

 

 

 

Gadaffi, el cónsul, Lumumba, Ben Barka,

Mussolini y Clara Petacci

 

 

             “¿De qué otra cosa podríamos hablar?. Bandera arrastrada”. Así se tituló no hace tanto una “acción pública” de la artista o creadora mexicana Teresa Margolles en la plaza del Lido, en Venecia. Arrastraba telas, tejidos manchados con sangre recogida en ejecuciones y represiones en México, a mediados del 2009. Todos saben -¿quieren saber?.- que en México hay un promedio de unas 70 (¡setenta!) personas por día asesinadas, descuartizadas, degolladas, colgadas en la vía pública, hombres, mujeres, adolescentes, niños. Unos, más aún, 50 mil seres humanos en una década: el narco, los narcos, el terrorismo armado por Estados Unidos y con dinero que fuga por bancos reconocidos. Todos lo saben, todos callan. Reprimir con fuerzas armadas es otra forma de activar el negocio de las armas: la producción de armamentos es central en Estados Unidos. Fabrican armas y fabrican enemigos. Fabrican represores, una gran confusión, un Gran Plan Estratégico -adaptado a la realidad de México- para mantener en funcionamiento la gran máquina industrial consumista-financiera del Imperio, o de la expansión mundial sin centro (geográfico) en capital acumulado pero con centro (territorial y de inteligencia) militar en la geografía de USA.

 

 

El Líder de Libia Gadaffi cuando es asesinado a patadas y golpes 

 

         Cuando ya venía abajo el comunismo modelo soviético, poco antes, el por esa época aún gran director polaco Andrejz Wajda realizó una película premonitoria, y a la vez ilustrativa sobre una idea en torno a las grandes revoluciones de la historia, en este caso la Revolución Francesa a fines del siglo XVIII. “Danton”, se tituló la película. Danton, el revolucionario popular, el que crecía en contacto directo con las masas, en confrontación creativa de ideas con Robespierre, el intelectual, el cerebro, el jacobino de los pequeños grupos, el ultrarrevolucionario, el que confundió -otra vez- drasticidad con profundidad y permanencia revolucionarias. Lo cruento no da por resultado -al menos por sí solo- la profundidad y duración de las transformaciones de la historia.

 

          Hay una escena de “Danton”, interpretado por el gran Gérard Depardieu, que aún me estremece, como la visión de la escena estremece y desconcierta al mismo personaje de Danton. La Revolución Francesa, en su ciclo corto de drasticidad y guillotina, comienza a seleccionar y ejecutar a los “menos” revolucionarios: le toca a Danton y otros revolucionarios que poco antes conformaron la primera línea. Robespierre suda y se da cuenta que él mismo después ha de ser uno de los próximos. Danton, que no es un niño de pecho, sabe lo que es la ejecución política: al gran orador, al estimulador del pueblo y enfático movilizador desde la tribuna, es enjaulado con los pordioseros, las rameras baratas, ladronzuelos y toda la canalla baja de París. Lo suben a un carromato, y ya ronco, si poder hablar, ve como la “plebe de la revolución”, estimulada hora por otros “más revolucionarios”, lo injuria, lo escupe, lo insulta, le tiran basura. Danton es ejecutado. ¿Quién gana? ¿Robespierre”, el gran revolucionario puritano y de acero? No, no él ¿Gana la Revolución? No. Gana la Restauración. Gana Napoleón, gana el Antiguo Régimen, gana el Imperio Francés. La Restauración. Otra vez se retrasa la historia. Las matanzas, deliberadas, retrasan la historia, brutalizan al humano, envilecen la subjetividad.

 

 

El líder de Libia Gadaffi ya muerto tras su linchamiento                 

 

              Hay una imagen horrible. Obscena. Sobre líderes asesinados, víctimas de la brutalidad de los “justos”. La de 1989 cuando fusilan al dictador comunista Ceaucescu, en diciembre de 1989, junto a su esposa. Un juicio ligero, rápido, para no levantar polvareda, sumario si se quiere, y la ejecución de los dos. No pueden hablar, no entienden, la historia y la muerte los sorprende. Todo sigue igual y toda habrá de ser absolutamente distinto. Hoy Rumania es aliada del este y uno de los países que más exporta exiliados. Sus célebres gitanos son rechazados con asco en el Este. Ceauscescu es enjuiciado y asesinado sin garantías. Tampoco sucede una Revolución a su homicidio y el de su esposa.

 

               Hay antecedentes impúdicos, grandes, también. Un antecedente que envilece al que mira, aunque el rumano haya sido comunista ortodoxo y el otro, Mussolini, el modelo occidental, sea el representante puro del fascismo, él con orígenes en el partido socialista, donde supo militar y escribir el después llamado Duce. Cerca del final de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), en la disputa entre el comunismo ruso y las fuerzas Aliadas de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, se toma una decisión: ejecutar a Mussolini. Él trata de huir con su amante de siempre, mujer fiel: Clara Petacci. Una célula de partisanos del partido Comunista lo ejecuta. No hay mística revolucionaria acá. Se conocen las atrocidades de Mussolini, o de Hitler. Hubiera sido clarificador escucharlos, juzgarlos en juicios con estricta defensa letrada, con sus abogados elegidos.

                Hitler se suicida, sabe que no lo van a perdonar, que será sometido a escarnio, más aún por los rusos, tras su dolor y propio genocidio. Mussolini y Clara son fusilados y entregados a la turba. Parte o gran parte de la turba que lo adoró después los colgó en la Plaza pública, los pateó, los golpeó, los martirizó, escupió los cadáveres. Alguien, con cierto pudor (¿pudor o tabú sexual de la misma psicopatía?) ordenó que una soga agarrase la pollera de Clara que, colgada de los pies boca abajo, podía mostrar obscenamente sus genitales, sin voluntad ella. El funeral del gran linchamiento. ¿Es cristiano? ¿Es socialista? ¿Es capitalista? ¿Qué es esta pornografía?

 

 

 

Gadaffi, aún vivo, trata la turba del populacho y mercenarios

 

 

LA PORNOGRAFÍA

 

            El pudor me hace costoso dar cuenta de que día a día unos 20 internautas llegan a este Blog -entre los mil diarios- con voluntad o casualidad al teclear en sus buscadores “pornografía”. Quieren, desean, de modo directo, ver pornografía. Llegan acá tentados por algo que titulé “Pornografía del Escarmiento”: no hay vaginas ni hay penes erectos. Es la foto y el video del linchamiento de Gadaffi. ¿Qué pensarán estos masturbadores desorientados? ¿Obtendrán el mismo placer? Ya escribí, cuando el linchamiento del líder libio, sobre esta obscenidad, este fuera de escena innombrable en nombre de la Libertad, de la Democracia, de los Justos, de los Buenos… El masturbador que mira genitales es un inocente. El que perpetra la otra obscenidad ¿qué es? Yo no quiero ver al ex capitán Astiz, torturador de la marina argentina, descuartizado por la multitud. Yo deseo verlo en juicio justo, con la defensa debida y encarcelado de por vida, con el encierro y recreación de cualquier otro preso, sin sevicias.

Obama, de El Mundo.es (España)         

 

               Ben Barka o Lumumba. Pero cuando se vieron ayer las imágenes del cónsul tiznado y ahogado en humo como muñeco martirizado -¿cuántos libios sabrá él que se habrían ejecutado -aunque no fuera consciente- a través de sus actos y decisiones intrusivas en un país extranjero soberano?–, cuando se mostraron los videos entre griteríos y estruendos, ya asesinado o muerto el pequeño funcionario, brotarton implícitas las imágenes de la larga tradición de la esclavitud, el colonialismo y el imperialismo de casi los mismos países de hoy. 

             El “asunto” Ben Barka, líder socialista de Marruecos, es uno de los más olvidados, pero parece sucedido hoy. Aunque creo que hay más obscenidad al mostrar -exhibir, espectacularizar el horror mediante la televisón-. No sé si es información o bien simple y puro envilecimiento de las masas de espectadores, que se acostumbran a la pornografía de la muerte violenta gozada. Un Torturado, un Violado, Cientos de Violados, Miles de Martirizados, el escarnio de millones parece no significa nada ni avergonzar a nadie, aunque la ejecución ronde cerca.

 

 

         Ben Barka es a mediados de los años 60 del siglo pasado un líder marroquí en París. Al parecer está en la capital de Francia para filmar una película junto a la gran novelista Margueritte Duras, la de “Hiroshima Mon Amour” y “El amante de la China del Norte”. Ben Barka es socialista y gran opositor en Marruecos, el principal. En Francia gobierna De Gaulle. En 1965, a fines de octubre, lo secuestran, lo llevan a un palacio, lo torturan, lo asesinan. Su cuerpo desaparece. Hay gente de la ex Gestapo de Hitler y del servicio de espionaje de De Gaulle, y extraños personajes del anquilosado Marruecos. El cuerpo de Ben Barca es ocultado, De Gaulle se desentiende, 50 años después se reabre la investigación, todo queda comprobado, o casi. La historia se repite en el futuro. Ben Barka desaparece de nuevo: en el olvido. Son los tiempos de los Movimientos de Liberación Nacional Independentistas y Socializantes, el Tercer Mundo en pleno, que surge, por primera vez, hace más de medio siglo. Ben Barka fue el Espíritu de la Primera Conferencia Tricontinenal celebrada en La Habana, en 1966, en plena revolución y en vida del Che Guevara.

 

 

Fusilamiento de Ceascescu y su esposa, tras juicio rápido en Rumania. El mundo calló.        

 

“Recobrada la dignidad” en Rumania, tras la ejecución de Ceascescu, Hugh Heffner y sus conejitas, en setiembre del 2010,  hacen una reunión de entrada carísima en el palacio del ex titular del ejecutivo.

 

 

 

             Pocos años antes, en enero de 1961, Patrice Lumumba, el inicial Primer Ministro del Congo independiente del imperio de Bélgica, es secuestrado, torturado, descuartizado, quemado sus trozos en ácido y sus restos desaparecidos. El rey Balduino, suegro de la argentina Máxima, se disculpa. No sabe nada. Se comprobó que se usaron las fuerzas coloniales africanas del antiguo imperio belga, que hubo orden previa de la CIA y que intervinieron pasivamente comandos belgas, que dejaron hacer. “Siempre los negros, los árabes, los africanos, los oscuros de la pobreza, que se asesinan y mastican entre ellos por hambre, embrutecimiento, por lumperío, barbarie, atraso, dinero, contratos mercenarios”. Lumumba es prócer del Congo, hoy, pero si se pregunta en el mundo quién lo recuerda como intelectual-pensador de la independencia, nadie lo registra. Se puede memorizar a Lincoln o a Frank Sinatra, no a Lumumba, un graduado de las instituciones católicas de los misioneros. No habrá piedad para con él: democracia formal, puede ser; democracia económica, social y política, autonomía, difícil. Se lo quema con ácido en barriles de petróleo tras trozarlo.

                   Soy de los ingenuos que no creen en descuartizados, linchados y martirizados Buenos, por un lado, y Malos por otro. Hay gente, con cierto poder político fugaz o sin ningún cargo (que al “cumplir órdenes” inombrables), comete atrocidades contra otros humanos, pocos, muchos, cientos de miles. Lo hace por encargo. Por “deber”. Por una “idea”. Una “convicción”. Por una idea “divina” es casi una especialidad de la religión, la católica, aunque aún moleste reconocerlo. “Torturar”, “Martirizar”, todo por dios o la patria o la ideología. Matemos, asesinemos, humillemos física y moralmente a mucha gente, y transmitámoslo por televisión. Que todos lo vean. Si es africano o moreno latinoamericano, mejor. Si es norteamericano o blanco, bueno, de vez en cuando es necesario un “sacrificio” para ajustar más las clavijas de la tortura a los negros, los indios, los pobres, los negros, los débiles.

              Y más arriba están los que planifican, trabajan a diez o veinte años de plazo, rediseñan la geografía y economía del mundo, hunden grandes porciones del medio ambiente, olvidan y diezman continentes casi enteros (Africa negra, en vías de desaparición su población). Cuando una nación es casi borrada del mapa o una región contaminada de modo insoportable, casi nada se ve en la televisión. Un pajarito con petróleo aquí, una avecilla perdida allá, poco más.¿Cómo se instituyen las bondades de la democracia? ¿Deben invadirse y desarmarse naciones enteras? ¿Quién cree esto? ¿Quién puede suponerlo? ¿Cuál es la ética de los muchos o pocos que creen esto? ¿Y aún como simple simulación e inaudita hipocresía, es mejor o peor, más alentador o desalentador? Hay que linchar y quemar a un negro en cada árbol, cada día, árabe, musulman, latinoamericano mestizo. TAMBIÉN AL BLANCO BASURA (WHITE TRASH, LO LLAMAN ELLOS MISMOS). Hoy. Hacerlo hoy, de nuevo a partir de ahora. Estados Unidos tiene una larga tradición. Aún con presidente afro. Hace poco atrás: Libia, Egipto en gran parte, Yemen, ¿qué son? ¿Qué son las filas de niños sirios asesinados? Centenas de chicos? ¿Qué será de Irán? ¿Qué ha sido de Irak y Afganistán? ¿Terminaron los talibanes furiosos? ¿Hay agua, luz, cloacas, medicamentos, escuelas y maestros en los nuevos países democratizados? ¿Qué será de Irán con 70 millones de habitantes? ¿Es que están todos locos? ¿Qué otra cosa es más importante hoy que tratar este asunto? El Asunto. El Único. El resto es trivialidad o supervivencia.

 

 

Orgullosos norteamericanos por linchamiento y quema de negros.

 

 

 

 

 

 

Linchamiento, entre 1013 y 1919, en E. Unidos

 

 

 

 

Linchamiento de Laura Nelson, en 1911. EE.UU. Ver: 1977voltios.blogspot.com.ar

 

 

 

Linchamiento de Charlie Hal, 1911, en Estados Unidos. El cartel dice: “Por favor, no lo despierten”. Ver muchas imágenes en 1977voltios.blogspot.com.ar

 

 

 

LINCHAMIENTO COMO FIESTA PÚBLICA, en Estados Unidos. Obsérvese como sonríe la niña de la derecha, junto a la despreocuación del mayor que está a su lado, frente al cadáver que pendulea. Estados Unidos.

Jueves 6 de setiembre 2012. MONDO CANE. Mondo di Merda.

9 comentarios to “La pornografía de escarmiento: la democracia como linchamiento y el genocidio desatado. Una cultura que ha logrado un Mondo di Merda”

  1. saludos, a pesar de la profusión de datos no aclara el tema.

    Me gusta

  2. Néstor O. Fernàndez (Necochea) Says:

    Admirable nota, ilustrada con imàgenes que nunca había visto. Congratulaciones, Amìlcar, por este y la mayorìa de los textos de tu pertenencia.

    Me gusta

    • Gracias, Néstor.

      En cuanto a las fotos, traté de ser pudoroso.

      Hay otras que son, de algún modo, “inmostrables”. Me refiero a lo que un hombre puede hacerle a otro. Un cierto grado -pero muy intenso- de lo indigerible. Es extraño: el humano puede cometer la atrocidad, pero le resulta complejo verla reproducida en una imagen. Buen tema para una reflexión sobre la condición humana y los medios.

      Me gusta

  3. Graciela Peralta López Says:

    Nada que agregar. O sí…cuantos en nuestro país sueñan con el linchaminento azuzados por el acoso mediático y la ideóloga del odio Carrió…y todo por el bien de la república, la democracia y sus instituciones… Saludos.

    Me gusta

    • Sí, suelo pensarlo -apenas, a veces, y ahuyentar el presentimiento- con horror. Es como que se me atraganta algo. Está guardado ese reptil. Hay que hacer esfuerzos para no destapar la caja del reptil y, a la vez, no conceder. Mediar, negociar (no comerciar), intercambiar, medir fuerzas, dialogar, avanzar, levantarse una y otra vez, pero no aceptar la provocación -“propia” o ajena- de destapar la caja del reptil. Y como suelo decir, aprender a tragarse algunos sapos (que la política también es eso) sin renunciar a las convicciones y metas de fondo (lo más difícil). Ud. sabe compañera Negra que los “caminos del Sr. son inescrutables”. Hay que clarificar, esclarecer. Aceptar los caminos no siempre directos, los sinuosos, que suelen ser más peligrosos y repletos de tentaciones. El adversario es experto en dos especialidades: la violencia y la corrupción: en eso son casi imbatibles.

      Me gusta

  4. RIKHARD® Says:

    Homo homini lupus

    Me gusta

    • Sí, es cierto. Esa tendencia (pulsión, dice el psicoanálisis) del Humano por Matar y Matarse. Pero está la otra fuerza, la de la Vida. Si no nos quitan la Confianza (no creo en la esperanza, igual al pesimismo), es probable que alguna vez atravesemos la senda mínima para domesticar al lobo, hasta que surjan los nuevos lobos y después los renovados Humanos de la Confianza, y así hasta el final de los tiempos, o cuando sea. Creo que esta vez están dispuestos a romper todo, a soltar los lobos para que se coman a todas las ovejas, tienen el poder para ello. Pero el Humano tiene la Confianza, la confianza en sí mismo, la porfía por sobrevivir. Algunos, alguno ha de quedar, en el fondo de la gruta.Y desde allí, comiendo sus propios excrementos, asomará la cabeza de nuevo. La flor del yuyo va a volver a brotar, sola, sin ayuda. Va a brotar de nuevo, de cualquier forma y en otro lado, pero va a brotar. Comeremos raíces. No van a poder con todo y con todos. Haremos como las cucarachas, seremos bacterias, y algunos verán de nuevo la luz del sol.

      Me gusta

  5. QUÉ SE PUEDE AGREGAR…. LA MAS ABSOLUTA VERDAD!!!
    Y ESO QUE NO EXISTEN LAS VERDADES ABSOLUTAS. O SI???

    Me gusta

    • No sé, no sé, JuancitoAllen. Puede ser, puede ser… Pero esa “verdad absoluta” implicaría a un Humano indisociable del Mal. Hay razones fuertes para conceder tal misantropía. Pero hay varias “verdades absolutas”. Una de ellas, la contraria a la anterior, dice que el humano es Prometeo. ¿Recuerdas? Eterno sufrimiento y eterno recobramiento. Prometeo le ha robado el Fuego a los dioses (el Fuego, lo que todo Iilumina). Los dioses lo castigan a estar por siempre encadenado a una roca para que las aves rapaces le coman las entrañas, lo que sucede siempre. Pero Prometeo sufre con la tortura y acto seguido, por puro Empecinamiento Humano, reconstruye espontáneamente sus “entrañas”. Y de nuevo recomienza su lucha y padecimiento por soltarse hasta que llegan las aves de mal agüero otra vez. ¿¡Y si un día Prometeo rompe las cadenas que lo atan a la roca!? JUancitoAllen, no hay otra justificación -que la última antedicha- para soportar questo mondo di merda.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: