ELIA KAZAN RECUPERADO POR MARTIN SCORSESE, el domingo a las 20,50

 

 

 

 

 

Elia Kazan (der.) se abraza con Scorsese cuando éste logró que se reivindicara su carrera con un Oscar 1999

 

Cine por TV

 

Scorsese recupera a Elia Kazan

 

(fragmento de la nota publicada hoy en el diario EL DIA, de la Argentina, en la ciudad de La Plata, capital del principal estado provincial)

http://www.eldia.com.ar/edis/20120905/scorsese-recupera-elia-kazan-espectaculos8.htm

 

 

               A 103 años del nacimiento (este viernes 7 de setiembre) de Elia Kazanjoglou (Estambul, Turqía), director, productor, guionista, actor y escritor que marcó un cambio en el cine hollywoodense tanto en la dirección de actores (Brando, James Dean, Karl Malden, Jack Palance, Warren Beatty) como en la adaptación del neorrealismo italiano al territorio norteamericano.

 

 

 

Por

Amilcar Moretti

 

 

 

                           El domingo a las 21 menos 10 minutos proyectan por TCM un filme de Martin Scorsese muy difícil de conseguir salvo si se lo busca y obtiene en la nube digital. Vale la pena como siempre lo vale la información construida por una conciencia ética e intelectual basada en la decencia, con admisión e intento de comprensión de las debilidades humanas, a veces muy dolorosas para sus protagonistas y para todos. La película de Scorsese es “Una carta a Elia”, y está referida al gran director norteamericano Elia Kazan, nacido en Turquía y fallecido en Estados en el 2003.

                 Es probable que la mayoría de los muy jóvenes no tenga idea de quién fue y es Elia Kazan, pero de algún modo ha recibido una parte de su herencia, sin saberlo: si aún le gusta Al Pacino o Sean Penn, ambos ya maduros o más aún, o aún Brad Pitt y algo de Matt Damon, todos “gerentes”, y si se rastrea algún que otro detalle en los nuevos pibes de la pantalla de Hollywood (salvo esos “detalles” propios de la televisión), si se cumple algo de todo esto, es probable que la mayoría “sepa” (sin saberlo, paradoja) cómo ubicar a Kazan. Para definirlo de algún modo, puede decirse -no sin cierta exageración legítima- que sin las películas de Kazan ni Marlon Brando ni el aún incidente James Dean hubieran sido lo que fueron y son.

                Es un momento argentino en que la programación de cine en la televisión no parece ser la más renovada en razón de algunas cuestiones políticas aún por resolverse, no es fácil arriesgar una recomendación o sugerencia para ver buen cine, salvo muy probadas repeticiones que siempre es interesante rever o descubrir, aunque, después de tantas reposiciones, no resulta fácil alentar al espectador con nuevas palabras. Por añadidura, el espectador de televisión -yo mismo- suele ser un “pagado de sí”, bien porque sabe o vio “todo”, bien porque no quiere profundizar demasiado, bien porque ver televisión muchas veces es equiparable a hojear a la ligera una revista de colores. También cuenta que la televisión de cable no puede, no sabe o no quiere promover sus mejores grandes películas que es desafortunado perder.

 

EL SEÑOR ELIA KAZAN

                          Elia Kazan, uno de los grandes cineastas norteamericanos de la segunda parte del siglo XX, tuvo la “mala suerte” de delatar a compañeros, colegas y otros durante la persecución de pensamiento de izquierda en los años 50. Esa actitud desafortunada y peligrosa la tuvieron muchos en Hollywood, en realidad, la mayoría. Mucha gente quedó sin trabajo, se exilió, se suicidó, cambió de profesión. Hoy, por lo que se sabe, con la puesta en práctica del Acta Patriótica contra el terrorismo “musulmán”, sucede otro tanto en materia de persecución y limitación de libertades.

                  Lo cierto es que Kazan, ligado al célebre Actor’s Studio hizo obras recordadas, como “Pánico en las calles”, “Nido de ratas”, con Brando y sobre los sindicalistas corruptos y “Al Este del paraíso”, que consolidó a James Dean. Asimismo, tiene una famosa versión de “Un tranvía llamado deseo”, de T. Williams, también con Brando. Sus últimas décadas no fueron muy productivas, los colegas le huían. Sin embargo en 1972 realizó una inquietante película, “Los visitantes”, no muy difundida, de lo mejor sobre los veteranos de la guerra y el horror que cargan encima estos hombres que invadieron Vietnam. También es estupenda “América, América”, sobre la inmigración siglo XX a Estados Unidos.

                           Kazan se mantuvo bastante alejado de la industria y lo rodeaba una luz de vergüenza, casi exclusiva (injustamente). Poco antes de morir se le reconoció con un Oscar honorario. Y Martin Scorsese, uno de sus recuperadores, hizo un magnífico documental, “Una carta a Elia”, que no debe perderse.

Domingo, TCM a las 20.50.

 

 

 

Arthur Miller junto a Elia Kazan

 

 

 

 

 

 

 (Añadido…)

              “Este (…) 7 de septiembre se cumplen (…) años del nacimiento de Elia Kazan. No importa el tiempo que pase, las películas que nos regalara o los premios que recibiera; su nombre estará unido para siempre a la caza de brujas de los años cincuenta. Kazan delató a compañeros de trabajo sospechosos de colaborar con el comunismo, lo que ayudó a destruir sus carreras o, en el mejor de los casos, a tener que reemprenderlas fuera de Estados Unidos. Por el contrario, él salió indemne y tuvo la suerte de dirigir magníficas películas.

 

 

 

                  “Como ya dijimos hace unos meses, al hablar del Oscar honorífico que se le concedió en 1999, y como bien apostilló Gregory Peck poco antes de esa ceremonia, los cinéfilos estamos obligados a diferenciar al Kazan director del Kazan humano. El primero fue un artista tras la cámara, un especialista en adaptar clásicos de la literatura y en manejar a los actores del método como Dean, Clift o Brando. El segundo fue una persona ruín y cobarde, que nunca se arrepintió de sus hechos, escudándose en su amor hacia la patria que le había dado la vida.

 

 

 

                      “Porque Elia Kazan nació lejos de América, en Estambul, cuando la ciudad turca todavía se llamaba Constantinopla. Su familia pertenecía a la minoría griega y ortodoxa. El padre era comerciante de alfombras. Cuando Elia sólo tenía dos años, emigraron a Berlín para ganar más dinero, pero las cosas siguieron igual. Así que acabaron por marcharse a Nueva York, donde se instalaron, con mayor éxito, en 1913.

              “Aprovechando (…) los premios del 62º Festival de Cannes, vamos a hablar de un controvertido director que rozó en varias ocasiones la Palma de Oro: Elia Kazan (lo más que consiguió fue el premio al mejor film dramático de 1955 por “Al este del Paraíso”). Controvertido no porque sus películas tuvieran la provocación gratuita de algunos directores actuales, sino porque en 1952 este hombre delató a varios colegas sospechosos de comunismo ante el Comité de Actividades Antimericanas.

 

 

                “Y claro, cuando en 1999 se le otorgó un Oscar honorífico, se armó la de Dios. Fuera del teatro Kodak, Kazan tuvo que soportar insultos y gritos contra su persona. Pero dentro, recibió la cálida ovación de los presentes, entre ellos los veteranos Karl Malden y Warren Beatty. Hubo quien se abstuvo de aplaudir, pero pese a lo importante de sus nombres (Ed Harris, Jim Carrey, Nick Nolte), fueron minoría.

 

 

 

                  “Quizá envalentonado por los aplausos, detecto algo de cinismo en sus palabras cuando agradece “el valor y la generosidad” de la Academia de Hollywood. ¿Qué habríais hecho vosotros? No hay duda de que Kazan hizo una gran contribución al séptimo arte, pero ¿qué hay de los directores a los que mandó al limbo para siempre, al incluirlos en la lista negra?”

(sacado de Plumas de caballo punto com, de internet)

 

James Dean en “Al Este del paraíso”, de Elia Kazan

 

3 comentarios to “ELIA KAZAN RECUPERADO POR MARTIN SCORSESE, el domingo a las 20,50”

  1. Carlos Diaz Says:

    Con los comentarios redondearon una página extraordinaria. Gracias.

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  2. Néstor O. Fernàndez (Necochea) Says:

    Seguramente el talento no siempre significa que su poseedor es una buena persona… Tambièn pienso lo mismo de los llamados “inteligentes”. Lo importante es conocer al servicio de què causa se ponen, porque, por caso, Menem, Cavallo y Martínez de Hoz son inteligentes, como tambièn Obama, Uribe, Rajoy y otros sàtrapas, en el caso de los malos. Las contrafiguras de Guevara, Evita, Troilo, Pugliese y tantos otros, conocidos o anònimos.

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    • Es un viejo tema del arte y la estética. El pensamiento político o cualquier actitud personal y privada de un artista no siempre coinciden con el valor -mayor o menor- de la obra de dicho productor de arte. Es un tema que trató bien Marx en sus escritos sobre arte, en especial con el caso de Balzac y su ideología (como individuo) reaccionaria (era monárquico) pero con una de las obras (más de 50 novelas, “La Comedia Humana”) que constituyen el mejoir retrato crítico de la burguesía en su época de esplendor, cuando constituyó una clase en ascenso y representante del progreso frente a la vieja aristocracia y propiedad feudal.

      Además, suelen decir que nunca hay que conocer en persona a un gran artista, porque se corre el peligro de decepción frente al endiosamiento -justificado o no- de su obra. De Picasso casi todos dicen que era un tipo mezquino, amarrete y detestable, aunque artista clave y comunista confeso. Wagner era antisemita militante. Graham Creene, espía anticomunista.George Orwel (“1984”)parece que hacía espionaje para ambas partes: EE.UU. y la URSS. Séneca fue el maestro de Nerón, su filósofo, y creo que al final su víctima. Bertold Brecht, renovador mundial del teatro del siglo XX (aún influyente en cualquier tipo de teatro), comunista y teórico marxista, al parecer era con sus esposas (creo que cuatro o cinco al mismo tiempo) un reverendo turro. Algunas, si mal no recuerdo, terminaron encerradas en psiquiátricos. Vivía con ellas, todos juntos, y él actuaba como una especie de Zar que disponía sobre cada cuerpo, a la vista o no de las otras esposas.De Lacan se ha dicho que abusaba de su única hija. Roland Barthes, eximio teórico del lenguaje y los signos, homosexual, hacía uso de la prostitución gay y llegó a defenderla. Sobre Foucault: hoy sus conductas sexuales están, digamos, legitimadas. Foucault, teórico clave sobre el poder, era gay sadomasoquista y viajaba periódicamente de Francia a USA para someterse a sesiones de prostitución de estas prácticas pagas clandestinas.Allí, se supone, contrajo el HIV que lo mató. No juzgo moralmente su comportamiento, pero no le impedía ser un intelectual de una claridad relevante, muy influyente. Chet Baker, el gran trompetista de jazz (lo escucho todos los días), era consumidor y vendedor de cocaína. Al final, lo tiraron de un balcón. Los chismes dicen que era una persona detestable, imposible de confiar en él. Una vez le preguntaron a Duke Ellington algo así como “¿qué era ser un tipo de mierda (o “porquería”)?” y contestó, sin vacilaciones: “Gerry Mulligan”, el excelso saxofonista de jazz, también dado a la coca.
      Al revés, grandes personas, inteligentes y de sensibilidad humanista pronunciada, suelen no poder construir grandes piezas artísticas. Dicen que una obra de arte no se construye con “buenas intenciones” o “buenos sentimientos”.

      ¿Un tema, no?

      Seguiremos tratándolo.

      Gracias, Néstor.

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