MUY BUEN CINE ESTA NOCHE EN TELEVISIÓN: el amor como circularidad humana que contradice a la muerte. De niños amorosos y funerarios a amantes jóvenes rozados por lo mortuorio de lejanías y azares

 

DOS PELÍCULAS PARA ESTA NOCHE DE DOMINGO, 

A ELECCIÓN:

¿EL AMOR COMO RENACIMIENTO

UNIDO A LA MUERTE?

¿O BIEN LA NIÑEZ

EN LO MORTUORIO

COMO POSIBILIDAD

DE OTRO CICLO

DE VIDA?

 

 

 

“Los amantes del Círculo Polar”, española, de Julio Medem

 

 

 

 

(A continuación la nota de los domingos que escribo desde hace años para el diario EL DÍA de Argentina (ciudad de La Plata, capital del Estado de Buenos Aires). Como se sabe, el paro de actividades de los canillitas (repartidores de diarios) ha dificultado la llegada del matutino a sus lectores. Ver http://www.eldia.com.ar). 

 

 

 

Cine en TV

 

 

AMOR Y MUERTE EN NIÑEZ Y JUVENTUD

 

 

Por

AMÍLCAR MORETTI

 

 

 

            Esta noche “estrenan” “Juegos prohibidos”, del francés René Clément, considerada no solo un clásico del cine francés sino del mundial, además de uno de los primeros estudios sobre la infancia y los juegos de seducción y muerte que involucra la sexualidad infantil  –en un sentido amplio, cercano a los freudiano, no genital-. ¿Puede una película de mayo de 1952 ser un estreno? Sí, claro, más allá de que “Juegos prohibidos” solía poblar los antiguos ciclos de “cine-arte” y que la televisión de cable reconoce algunas inadvertidas pasadas. Considero que es un estreno porque hace mucho que no se expone en horario central la obra de Clément (1913-1996) y porque es una oportunidad infrecuente para las nuevas generaciones de espectadores –arriesgo: de 35-40 años para abajo- que, seguro, es un 95 por ciento no la han visto o siquiera han oído nombrar.

 

 

       Clément es un realizador que siempre me gustó y sobre el cual, en lo personal, por razones culturales individuales, recuerdo más por una posterior película suya: “A pleno sol”, con Alain Delon, versión anterior de “El talento del Sr. Ripley”, la de Matt Damon, un poco más conocida por el público joven. Clément es considerado un precedente preparatorio de la “nouvelle vague” de los años 60 del siglo pasado. En “Juegos prohibidos”, ganadora en Venecia y cerca del Oscar, se visualiza por primera vez en el cine, al menos como tema central, esa inadvertida aunque notoria combinación de niñez, muerte y sexualidad, casi lo “perverso polimorfo” de Freud.

 

       Una nena, cuando los nazis invaden Francia, huye con sus padres por las carreteras hacia el sur, junto a su perrito. Sus padres mueren y el animalito es arrojado al río. Paulette, de 5 años conoce a Michel, de 11 años, de una familia de campesinos que la acoge con cariño. “Paulette y Michel comparten juegos infantiles, sueños, ilusiones y traban una gran amistad. Ella es rubia, angelical, dicharachera y frágil. Él, cariñoso y juguetón, la protege, la defiende y la trata con enorme afecto”, recuerda Film Affinity. El título del filme refiere al “juego prohibido” de los chicos: roban cruces y las colocan, en el espacio de un viejo molino, sobre las tumbas de toda clase de animalitos domésticos y salvajes también muertos por la guerra, como suerte de metáfora sobre la letalidad generalizada que significa lo bélico desde el siglo XX. “Clément desarrolla la película con una desarmante mezcolanza de poesía, sensibilidad, dramatismo y afortunados toques de humor negro, contraponiendo dos mundos: el brusco, brutal y equívoco de la guerra; el puro, inconsciente e inequívoco infantil. La película se cierra, sin embargo, y acertadamente, de forma brusca, creando una terrible y muy creíble sensación de desamparo y de orfandad”.

               Hoy, Films & Arts a las 22.

 

 

 

 

“Juegos prohibidos”, la célebre película del francés René Clément, interludio cinematográfico entre el cine de los años 30 y 40 y la “nouvelle vague” de los 60.

 

 

Amantes hasta en el Polo

 

         Una película que tuvo su suceso (“intelectual”) a fines de los años 90, del español Julio Medem: “Los amantes del Círculo Polar”. Me arriesgo a decir que tiene tanta vigencia expresiva (o en materia de ideas) como en 1998 (si era válida en ese año de estreno, es otra cuestión). La historia de dos chicos, Otto y Ana (Fele Martínez y Najwa Nimri), de 8 años, que se aman, encuentran y desencuentran durante 17 años, momento final en que se cierra del círculo en Finlandia, desde España al país nórdico.

 

         La trama de este filme de amor trabaja la idea de lo “circular”, antigua por cierto en muchas culturas. Pero es lo circular del amor como una especie de “eterno retorno” que se repite y vuelve una y otra vez, pero siempre de modo imprevisto. Es lo mismo que regresa de manera diferentre. O al revés: en lo distinto que en el fondo retorna igual. Los personajes –dice una crítica de la época-  “han convertido su vida en una sucesión de casualidades y su amor en lo más grande y secreto surgido de ellas. Y la película, narrada, se basa en la casualidad para a dos voces superpuestas y bajo el plano subjetivo de estos dos amantes capicúas y hermanados, retroceder y avanzar, ir y venir, jugar con el tiempo y el espacio, solapando ensoñación y realidad. Una narración menos críptica, más diáfana, pero igual de compleja que en sus anteriores películas (de Julio Medem) y dónde las metáforas y las imágenes vuelven a ser un elemento fundamental. Medem hace una propuesta del amor como algo normalmente transitorio pero existente, solo inusualmente geométrico o perfecto (siempre maravillosamente infantil) pero como fruto de la casualidad, de la cual se extrae la eternidad del mismo, desde el preciso, hermosísimo y maravillosamente poético momento en que uno de los amantes se introduce en los ojos del otro. En los ojos vivos, muertos, del otro”.

               Hoy, Europa a las 22. 

 

 

 

 

“Juegos prohibidos”, entre la muerte y la niñez que madura en adultez casi sin adolescencia mediante un aprendizaje que tiene mucho de amoroso y funerario.

 

 

 

“Los amantes del Círculo Polar”, de Julio Medem

 

 

 

 

 

 

¿El amor es circular? ¿La circularidad es la esencia del tiempo? ¿Amor cuerpo a cuerpo es circularidad temporal? ¿Y el tiempo, si es circular, que da vueltas y vueltas, y RETORNA una y otra vez, qué lugar ocupa el azar y la casualidad? “LOS AMANTES DEL CIRCULO POLAR”, ESTA NOCHE A LAS 22.

 

 

 

 

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: