Morena, entre lecturas y dormitares (de película). Tarantino, Robert Rodríguez, con tres fotos mías (Amílcar Moretti)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Escribe 
AMÍLCAR MORETTI
(autor de fotos y texto) 

Madrugada del viernes 13 de julio, 2012.
Argentina. La Plata (a 60 kms. de Buenos Aires)

 

          Una chica de 20, ustedes saben, una Chica Poderosa, me dijo ayer que le hacían pensar en “Death Proof”, ¿eh?, la “segunda parte” de “Grindhouse” (2007), cuya primera era “Planet Terror”. La primera mencionada de Quentin Tarantino, la última de Robert Rodríguez, socio y amigo del hombre de “Pulp Fiction”. “Bizarro”, dijo, entre otras cosas. “Me encanta”. O tal vez dijo al revés, que era como “Planet Terror”, de zombis, escrita y dirigida por Rodríguez, ya se sabe. Pero creo que no. La fotografía, el color, la película, el grano, la falta de nitidez. ¿Cómo, y el crítico? Es que el crítico quedó azorado, no halagado, medio knock out, recomponiéndose a mil por hora para levantarse como con rodilla en la lona. ¿”Grindhouse”? ¿”Death Proof”, dijo? ¿”Planet Terror”? La piba de 20, you know?, ¿Captás la idea? Hablaba en serio. Segura. Solo que yo estaba como Muhammad Alí cuando recibió el primer tortazo de Bonavena, y se dio cuenta que no tenía que tomársela en joda. Remember? En argento revival: ¿te funciona el calimestrol, aún? Me hizo acordar cuando, superentrenado en mi nivel, lo calcé de derecha al malo de mis malos, con el que creí uno de mis mejores golpes, pero el quía no se cayó, y repleto de sangre que chorreaba por la nariz me hizo una especie de abrazo del oso pero por arriba, por la espalda, y mientras me empapaba de sangre comenzó a darme con la rodilla en el rostro. Hay que estar ahí, y le pegué a los costados, como alcanzaba, pero no alcanzaba y me fatigué en segundos, sin aire, doblado en 90 grados. La contás y no te la creen, pero sí, ¿cómo no voy a acordarme? Además, los terrores en serio vinieron después. Esto era ternura. Seducción pura, de la más antigua, de la muchacha.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Brigitte Bardot y Sidney Tamiia Poitier, en “Death Proof” de Tarantino

 

 

 

 

Las chicas Tarantino y Cannes

LA VIEJA IDEA FIJA EN LA CABEZA (LOS TIPOS ESTÁN SIEMPRE ALZADOS)

 

          Y así fue como Vanessa Ferlito le dio el baile a Kurt Rusell, en “Death Proof”, de Tarantino. Y pensar que algunos llegaron a creer en “Thelma y Louise” …

 

 

 

 

 

 

¡AHÍ TIENEN, BOLUDOS Y BOLUDAS!!!

 

 

 

     Ella, es Morena. Inda Morena.

  ¡Esta fue la primera vez que escuché rock! (después, enseguida, aprendí a bailarlo en esa onda)

 

 

 

 

 

 

 

 

(Bill Haley y sus Cometas en “Baile alrededor del reloj” (1956). Tema “Hasta luego, cocodrilo)

13 comentarios to “Morena, entre lecturas y dormitares (de película). Tarantino, Robert Rodríguez, con tres fotos mías (Amílcar Moretti)”

  1. Carlos Diaz Says:

    Lo de la mariposa y los sueños que sueñan está muy bien, muy lindo, pero de fondo suenan los tachos de ese grupo grotesco de Bill Halley… ¿O sueñan tanto que no lo escuchan? Por esa época empezó una etapa de locura de la humanidad (luego vinieron Los Beatles, etc.) Recuerdo que vi la película (creo que se llamaba “Bailando el rock”) en el cine de mi pueblo, que temblaba repleto de jóvenes, muchos de los cuales bailaban en el escenario, junto a la pantalla. Eso no fue fantasía o sueño…¿O sí?

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    • Carlos, yo no estaría tan seguro que una “etapa de locura” de la humanidad empezó ahí, a mediados de los años 50. Antes estuvo la etapa de locura del fascismo, desde 1933 en adelante. Y la de la crisis del 29. Y la de la Primera Guerra Mundial. Es posible que estuviéramos todos locos en el siglo XX. La etapa de locura de Bill Halley -en mi adolescencia, en el mismo cine que recordás- me pareció siempre más festiva que las anteriores. Pero sí, puede ser otra forma de la demencia.

      Aunque, repito, en cuanto a mí, entre las grandes ceremonias públicas y masivas del Führer, fascinantes -casi imposible sustraerse- y las locuras del rock, ruidosas pero en alguna medida inofensivas, me quedo con estas últimas formas de lo “psicótico”. Y al revés: es cierto, bastante de locura hay. Pero yo lo extendería a todo el siglo XX. Dentro de poco estrenan “El Gran Gatsby”, con Leonardo DiCaprio, basada en una novela crucial y central de Estados Unidos. Tratá de verla -o leer el libro-: siempre pensé que el único que no está loco (sucede antes del 29) es el protagonista, Gatsby, de pasado oscuro, quizás gángster, frente a la verdadera locura dela alta burguesía que lo extermina sin culpas. Quiero decir que hay como una gradación de culpas y responsabilidades, en la cual lo exteriormente más “objetable” no es necesariamente lo más peligroso y letal.

      De cualquier modo -parece que digo y contradigo-, sí, es probable que estemos todos un poco locos. Lo admito. Y hasta en mi locura creo reconocer a otros más locos -psicóticos y psicópatas- que yo, lejos.Pienso en los que van a destruir Siria e Irán, por ejemplo. O en los que rocían las nubes con gases de aluminio o metalizados, para manejar el clima.

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  2. Arwen Says:

    Mariposa, Mariposa…
    El bosque es demasiado oscuro y profundo.
    Tengo promesas que cumplir y mucho que viajar antes de poder dormir, ¿me has oído mariposa? … Mucho que viajar antes de poder dormir.

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    • No, a veces Mariposa no escucha. A veces, no quiere escuchar. Otras, no puede. Y también, en ocasiones, no sabe que no quiere, o que tiene que escuchar. Tu lo dices: el bosque -¿o los bosques, sospecho?- es demasiado oscuros y profundo. Antes de poder dormir, hay que viajar. He pensado que viajar mucho, ¿quién lo sabe con precisión?, es también como la montaña rusa de los parques de ¿diversión?: mucha sensación, pero no se ve nada. Cuando te parás, detenés, comenzás a ver, a mirar. Las palabras sirven para dos cosas, o tres, o cinco, o muchas cosas. El lenguaje actual es probable que ya no sirva. No nombra: apenas si merodea. Tanto que a veces no se distingue ni advierte cuál es el lenguaje nuevo. Dormir, soñar, morir, ¿en ese orden?, lo dice ya el “bardo”, está bueno, a veces (esto) es como que te exige eso. Y ya no más. Pero otras, las más, desde la mezquindad de irse a dormir después de viajar y no ver, salta alguien y dice: ¡Hay tanto por hacer! A mí el tiempo me resta un tanto grande. A otros, más. No viajo. Me viajo, ¿se entiende?, me viajo y trato de ver lo que es, que tiene ya los rasgos de lo que se viene. Sí, como dices, el bosque es oscuro y profundo. Pero no “demasiado” si me detengo y digo: ¿Qué viajo? Tampoco demasiado si me detengo antes de dormir. Si me viajo, quizás no me agarre el tsunami. Si me detengo, y no viajo, si me viajo con el pensamiento, ya dentro del bosque profundo y oscuro (demasiado), miro lo que susurra: es “la Última Ola”, la Última Dormida, el Definitivo Tsunami. Por eso, más, ¡tengo tanto por hacer!, y el tiempo de dormir los Ellos lo van a aplastar sobre lo que habría que hacer, desprolijo, en apariencia. Dormir puede ser como un tsunami. Viajar antes de que te duerman es el espejismo para que ni pienses que no es un dormir, sino el Tsunami. Los Ellos están ahí. No viajo: Me Viajo para hacer algunas cosas que podrían(mos) oponer al Tsunami, ese dormir del que sospecho.

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      • Arwen ¿eres tú? “La más bella de la Tercera edad del sol”. ¿Eres la que renunció a la inmortalidad por Aragorn y reinó con él 120 años? Murió de tristeza cuando Aragorn, su rey, dejó la vida. ¿Estás en viaje? ¿Antes de poder dormir? ¿Dormir es descansar? ¿Volver? ¿Morir?

        ¿O Arwen es un Él?

        Incógnita.

        ¿A quien le habla? ¿A Mariposa? ¿A Morena? o a…

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      • Arwen Says:

        Si, la misma le habla.

        Y lo que recite anteriormente es un verso glorioso, bien recompensado. Viste Death proof??…

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      • El Corso sin Mí

        “Esa Colombina
        puso en sus ojeras
        humo de la hoguera
        de su corazón…
        Aquella marquesa
        de la risa loca
        se pintó la boca
        por besar a un clown.
        Cruza del palco hasta el coche
        la serpentina
        nerviosa y fina;
        como un pintoresco broche
        sobre la noche
        del Carnaval.”

        “Decime quién sos vos,
        decime dónde vas,
        alegre mascarita
        que me gritas al pasar:
        “-¿Qué hacés? ¿Me conocés?
        Adiós… Adiós… Adiós…
        ¡Yo soy la misteriosa
        mujercita que buscás!”
        -¡Sacate el antifaz!
        ¡Te quiero conocer!
        Tus ojos, por el corso,
        va buscando mi ansiedad.
        ¡Tu risa me hace mal!
        Mostrate como sos.
        ¡Detrás de tus desvíos
        todo el año es Carnaval!”

        “Con sonora burla
        truena la corneta
        de una pizpireta
        dama de organdí.
        Y entre grito y risa,
        linda maragata,
        jura que la mata
        la pasión por mí.
        Bajo los chuscos carteles
        pasan los fieles
        del dios jocundo
        y le va prendiendo al mundo
        sus cascabeles el Carnaval.”

        (“Siga el corso”. Tango, 1926. Música: Anselmo Aieta. Letra: Francisco García Jiménez)

        (Resulta que no soy Aragorn, ni Carlitos, ni Julio Sosa. Cordialmente: prolongo juegos solo si me va y se juega en serio. No obstante, agradecido. Estoy de balance: evalúo con quién y qué sigo.)

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  3. Me encanta el baile de de Mariposa, es una de mis escenas favoritas! ♥

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  4. Me encanta el bailde de Mariposa, es una de mis escenas favoritas! ♥

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    • Sí, ¿no? A mi me produjo la sensación variada -en una escena que tiene su historia de precedentes en el cine y la vida real- de combinar lo sensual, lo cómico (como festivo de alegría corporal), el distanciamiento y respeto de él (muy atraído por ella) y el martirio placentero. Al final y cabo, la Danza de los Siete Velos para convencer al rey de decapitar al Juan (San) Bautista no es más que eso: entre el sufrimiento y el deseo del que mira. Salvo que lo aquí, en el caso religioso, es tragedia, en la versión Tarantino es farsa sin dejar de ser carnalidad vital. El sexo, si no es alegre, es como que es sexo con cierto grado de angustia. O mejor: el placer sexual si no es alegre y en cambio tiene miseria neurótica es como una mochila.

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    • Imagino que lo haces mejor.

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  5. l_f_r_q Says:

    Que hermosa mujer la de esta fotografía, creo que me enamoré.

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