“UNA AUSENCIA MENOS”: turbador texto del joven escritor mexicano Rómulo Pardo Urías sobre el desencanto antes de la esperanza

 

 

 

             Es como el desencanto sin que antes hubiese habido ilusión. Como si el descreimiento hubiera sobrevenido previo a la idea de esperanza. Con el impacto de esa percepción me dejó el breve pero claro texto de Rómulo Pardo Urías, de dos semanas atrás, “Una ausencia menos”. Lo publicó en su blog: esa individual “ausencia menos” remite a un redoblamiento de la Nada, al “vacío ontológico”, se decía (creo) antes, cuando prevalecieron las filosofías de la nada junto a la materialidad dialéctica de un mundo mejor. Pero es más que eso, y además es un “trip” (una viaje alucinado) lo de Pardo Urías. Habla de un vacío replicado porque también se convirtió en ausencia. Como si se hubiera traspasado la época en que una ausencia podía ser notoria (o no) y ahora, de pronto, ni ella está: se llevaron todo, hasta el vacío y la Ausencia.

        Y  aún más. La obnubilación televisiva de la Gran Ilusión (o Gran Desesperanza o Gigante Espejismo) es que México con su desgracia, y Pardo Urías y toda América Latina somos lo contrario de la Ausencia Nada: somos lo Lleno, la Sustancia, la Materialidad, el Contenido y el Continente, el Barro para construir, lo Único que tenemos y que hay, y en eso somos ricos, abajo de la tierra y desde la tierra para arriba por las riquezas naturales, y al caminar por arriba, porque tenemos -y no quieren que nos demos cuenta- la parte de Humanidad que constituye el Otro Occidente, el Otro Este (¡y ya no quiero decir más esa chingada palabra fea: Occidente!).

           Rómulo Pardo Urías es un joven mexicano conocido mío del mundo bloguero, una de esas amistades en digital y fantasma a la lejanía que pueden llegar a tener una presencia perceptible en nuestras vigilias y sueños. Se dedica a algo que me parece interesante, lo que él denomina “Pornopoiesis”, que en realidad no es nuevo y remite al menos a algunos Dada o surrealistas del siglo pasado, y seguramente a otros de más atrás, pero que necesita de buenos ejecutantes como él. La “pornopoiesis” en su blog Exégesis Facisimilar de una Antigüedad Inmediata (gramatopoeticografía. wordpress.com) va por el camino de recuperar una suerte de lírica del acontecimiento pornográfico, o mejor, quizás una poética de la imagen fantasmagórica que al final hace nuestra fantasía (o la fantasía masculina) con el hecho y objeto vulgarmente denominado (y creado) pornográfico en el oeste (¡Esa palabra: Occidente, de tinte racista y antropocéntrico!). Al parecer, Rómulo tuvo ya algún inconveniente con riesgosos tipos de censura o amenazas y ahora encara su presente, la mencionada versión de su Poética, sin imágenes “ofensivas” y lejos, pero muy lejos, de la crueldad de la pornografía “tradicional”, casi en los bordes del erotismo aceptado y casi imperceptible. Erotismo blanco, diría.

          Si mal no recuerdo, tiempo atrás Rómulo, que escribe con fluidez prosa y poesía, me encuentra en la bloguería etérea y vigilada como una especie de referencia de mayor edad. Creo, también, que le ofrecí uno de esos “consejos” que nunca deben darse y que siempre caen como el Culo. Lo cierto es que el 12 de mayo se me aparece con “Una ausencia menos”, el texto que consigno más abajo. Me sorprendió con la guardia baja para hacer frente a tanto desencanto, en especial de un hombre joven, al que ya me había desacostumbrado. Me resultaba vergonzoso decirle otra boludez (trivialidad) a su (razonable) falta de aliento. Me quedé quieto y, después de unas horas, sólo atiné a decirle lo que yo hubiera hecho para salvar el pellejo (todo el Pellejo): corréte, rajáte, andáte. Salí del escenario, andá a otra parte, no dejes que hagan blanco en vos. Están a la espera de tu suicidio, de tu desaliento integral y mientras te dejan para que el contagio mutuo cunda, que ya -seguro- se ha propagado en gran parte de la juventud.

             La derrota antes de plantearse una lucha. Buena estrategia del enemigo para ahorrar pérdidas propias. Te distraen o desaniman, lo hacen con pueblos enteros, y entonces es cuando llega la invasión -no hace falta que sea militar, puede ser incluso “humanitaria- y te roban todo, no dejan nada. Por añadidura con la ayuda de los “giles”, como les decimos en Argentina (le explico a Urías) al que hace la contra boba y cotidiana pero expansiva contra un gobierno, como el argentino de hoy, que trata de implementar algunas medidas para asegurar autonomía y enfrentar en mejores condiciones lo que se viene, porque -hay que tenerlo en claro- aún no vino lo que va a llegar más temprano o más tarde.

           Invadir Irán será después de las elecciones con Obama. Lo de Siria está cerca. Se verá qué hace Rusia con Putin y la China es posible que gane terreno en África y trate de hacer aliados chicos mientras no ha de jugar a oponerse fuerte, para no arriesgar. Lo de Rusia es diferente: después de los países africanos y asiáticos, sigue ella. Ahora está la crisis en Europa: en cuanto termine lo de Obama habrá que ver qué hace Alemania y también Francia. El resto, salvo Italia y los escandinavos en su mundo aparte, al horno. Además, puede explotar una bomba (mediana o chica, es lo mismo) y puede ocurrir otro magnicidio (Ghadaffi está cerca) por aquí. La salud de Chávez Frías marca un ritmo, más corto, más prolongado.

         En fin, lo que quiero decir -y es algo de lo que le dije a Rómulo- es que ese desánimo suyo antes de tener una esperanza, de sentir cualquier ilusión, es una política cultural ensayada, planificada, estudiada en laboratorios por científicos y pensadores. Lo suyo es personal pero también es político. Lo particular y privado es político. Lo político cultural se hace privado. No te invaden ni vencen del todo si no llegan a tu subjetividad. México hoy es el mayor país “inviable”: sus casi 110 millones de habitantes, con la desgracia de  “tener a Dios tan lejos y a Estados Unidos tan cerca”, es el primer territorio hispanoamericano ocupado para expandir la instalación mundial narco-militar que alimente de drogas prohibidas a un porcentaje fabuloso de los 350 millones de norteamericanos.  El lavado de dinero por el paso o traslado de drogas y armamentos que Estados Unidos vende a los narcos constituyen el negocio delictivo de cifras más inimaginables de la Tierra, junto a sus dos colaterales y consecuencias, la trata de personas para prostitución y una corrupción inigualable junto a un grado de violencia de una atrocidad de las que nadie parece tener una idea clara por aquí y gran parte del mundo. La banca corporativa multinacional es apenas el instrumento de ese dinero que ya no es “capital”, es otra cosa.

          Aquí, los Boludos -desprevenidos- hablan de la “inseguridad nunca vista” y como buenos ignorantes (desinformados)  desconocen que inseguridad es la México, con unos 60 mil (¡60.ooo!) asesinados de manera atroz entre el 2007 y 2012. Seis mil, siete mil asesinados por año. Unos 500 homicidios por mes. Entre 15 y 20 por día. Es frecuente, casi noticia diaria, que aparezcan cadáveres de 10 o 15 personas decapitadas y torturadas con crueldad. Los “avisos” se hacen dejado en la puerta de casa la cabeza del familiar, ser querido o socio. ESTO ES INSEGURIDAD. ¿¡Cómo mierda hay que decirlo!?

          ESTO DEL QUERIDO MÉXICO ES INSEGURIDAD, no la ocasionalidad violenta de la Argentina, o esos hechos extraños y no característicos de nuestro medio en que aparecen sin explicación cuatro mujeres ahorcadas o tres policías triturados a puñaladas. Y no hablo de Colombia, porque allí la situación es clara si se piensa en fosas comunes con 300, 500 o más cadáveres. Narcos, guerrilleros, políticos, pueblo, indígenas y miles de paramilitares de uno y otro bando. Pagan por cabeza de asesinado. Por oreja de asesinado. O matan a cualquiera y, para cobrar, lo hacen pasar como delincuente o guerrillero. ¿Saben esto los nabos argentinos que se llenan la boca con la corrupción argentina, que no es estructural y no ha afectado la máquina productiva y menos la subjetividad de la gran población luchadora. El temita aquí, repetido, en Argentina,  es, en otro grado, la justificación para la ocupación por Estados Unidos, mediante la forma democrática de los nuevos Virreinatos. Mientras la banca multinacional más poderosa hace circular todo ese dinero sucio y desata y maneja crisis económicas fenomenales sin precedentes o guerras inmundas que alcanzarán una crueldad que harán añorar a la Yegua de nuestra Casa, Nuestra Querida Yegua, que dirige el carro y nos lleva (y ojalá no jodan mucho los ¿pérfidos? (o pelotudos) de la clase media grasa consumista) a esperanzas que, entre otras formas, refulgieron al morir el Néstor multiplicado en hijos pibes que de la noche a la mañana llenaron las calles con las Ilusiones Nuevas.

 

             Disculpá la lata querido Rómulo, como siempre me fui a la mierda en cantidad de escritura. En el diario en el que trabajo desde hace dos siglos me han dicho unas 1.500 veces que escriba más breve pero todo es como un orgasmo que me viene y ya no puedo ni quiero detenerlo. Disculpá. 

 

 

 

UNA AUSENCIA MENOS

 

 

Por Rómulo Pardo Urías

 

Blog:  Exégesis Facsimilar de una antigüedad inmediata

12 de mayo 2012

http://gramatopoeticografia.wordpress.com/2012/05/12/una-ausencia-menos/

 

 

             “Carezco de consciencia histórica. Actualmente mi país (México) se encuentra en un momento crítico: divisiones sociales, desigualdad, pobreza, corrupción, no sé que más, pero es mucho más. Yo vivo en una burbuja de comodidades. Vivo en la esfera del confort y obviamente carezco de consciencia histórica, de consciencia de clase, de motivación política. Nada me salva de ser un borrego, un fanático, un seguidor. No tengo interés por las informaciones diversas de las candidaturas políticas. Pero este año, año electoral, no cae duda de que el rumbo de México vuelve a entrar en cuestionamiento y definición.

                “Mi escepticismo no es nuevo y está relacionado con el hecho inevitable de mi juventud traumática: exceso de drogas, estudios truncos, aislamiento, distanciamiento de los medios de comunicación, lecturas excéntricas, autores exóticos y raros, alejamiento de tendencias generales, automarginalidad autorrealizada.

              “Y no me es extraña la forma y la silueta de esta nación, aunque me sea completamente extraña su distribución política, su conformación económica, sus contradicciones en la distribución de la riqueza y las pugnas de cada seis años por la presidencia, que se ha vuelto “el pastel” de los afortunados.

                “Creo que México es un país saqueado y devastado por fuerzas históricas que se encargan siempre de mantener subyugado al pueblo. Creo, además, que mi visión de México, de sus desigualdades, de sus motivaciones nacionales, de su cultura, de su Historia, me son casi completamente ajenas.

                 “Alguna vez intente leer a Carlos Marx, ser revolucionario, tener un compromiso político de cierta índole. Pero claro, era un joven, tonto, inocente, que creía que se podía hacer una revolución. La realidad me rebasó y gradualmente fui volviéndome este apático, este aislado, este indiferente. Claro, porque al final mis carencias son más bien individuales que sociales, porque al final no se trata más que de mis desencuentros personales, de mis frustraciones, de mis abismos y de mis demonios no controlados.

                  “Y así, sin compromiso político, sin consciencia, sin interés, veo cómo otros se apasionan, luchan, cuestionan, son reprimidos, desaparecidos, asesinados, derrotados. Los movimientos sociales me son ajenos y sin el menor remordimiento, soy apartidario. No creo que en esta nación llegue a existir un régimen capaz de ofrecer alternativas a las políticas y decisiones ocultas del gobierno de los Estados Unidos.

                  “No creo que exista una salida para esta nación saqueada y el saqueo permanecerá porque es una nación rica. Y cada vez que salgo a la calle y veo como ahora, desde el  Tratado de Libre Comercio de Norteamérica de 1994, proliferan los negocios americanos, proliferan las grandes marcas y compañías gringas, no me queda más que ver cómo mi país ha sido vendido y seguirá siéndolo.

                  “¿Qué hago entonces? Me lleno de tristeza. Mi propia contemplación pornográfica responde a ese imperialismo colonialista del vecino del norte. Playboy, Penthouse, Hardcore, estéticas de un país rival, ajeno, devastador, belicoso, cuya mayor industria es la destrucción bajo el nombre de la libertad.

             “Veo entonces también otros horizontes. La transformación que yo no puedo realizar, la vida que no sé vivir, el tiempo que no se apreciar, mis incongruencias y mi cautiverio, en tanto parcialidades que me distancian de mi generación. Y el recuerdo de los primeros años juveniles. Mi creencia en la izquierda mexicana. El fracaso democrático con el ascenso y consolidación del derechismo panista. La renovación prista en estos años.

                   “Levanto la mirada y veo la devastación. Mi condición de enfermo psquiátrico, mi drogadicción, mi creatividad insulsa, mi falta de consistencia. No tengo consciencia histórica, porque vivo en un mal viaje psicótico y mi vida no es otra cosa que gritos que nadie atenderá.”

Una respuesta to ““UNA AUSENCIA MENOS”: turbador texto del joven escritor mexicano Rómulo Pardo Urías sobre el desencanto antes de la esperanza”

  1. Carlos Diaz Says:

    Que Rómulo y su país tengan suerte. Como la vamos a necesitar nosotros (y todos los demás) también.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: