Archivo para octubre, 2010

Mañana lunes 1 de noviembre: EL REGRESO DE CRISTINA FERNÁNDEZ

Posted in ACTUALIDAD, POLITICA, SOCIEDAD on 31 octubre, 2010 by Amilcar Moretti

                             

Cristina Fernández, joven como los chicos de la Plaza.

Amilcar Moretti

Estoy -estamos- a la espera de mañana lunes 1 de noviembre. Ahí se empezará a saber, habrá algún indicio de para y por dónde continuará el proceso argentino tras la muerte de Néstor Kirchner. Hay ganas de creencia, confianza. No optimismo. Esperanza, que es distinto. El optimismo a veces -muchas- es tonto, irreflexivo, hasta peligroso. La esperanza no. No hablo de la virtud teologal de una divinidad proveedora de arriba hacia abajo de aquello que quizás ni siquiera ha prometido.

          Cuando hablo de esperanza y no de optimismo, nombro a la energía que brotó en la Plaza de Mayo, nuestro ágora nacional, después del primer adolorido impacto ante la muerte repentina de Néstor Kirchner, no calculada por el pueblo. En el pueblo no teníamos esa muerte en las cuentas; la gente, en cambio, por momentos hasta la deseaba. La gente no quiere ser pueblo. Y entre la gente de arriba, los más poderosos tal vez sabían algo más y en consecuencia hicieron todo lo posible para que la Parca apurara el paso. Acompañaron en esto casi todos los de la oposición, del mismo peronismo y de otros partidos, también la izquierda.

         Cuando hablo de confianza aludo, si gusta, al valor medio “matemático” de una variable aleatoria o de una distribución de probabilidad. Esperanza desde el miércoles 27 de octubre significa que se espera el “no olvido” que el pueblo dolido le pidió a Cristina Fernández, memoria en continuidad que se hará notar más si hay un ida y vuelta: si ese mismo pueblo está dispuesto a accionar su promesa de apoyo activo, organizado, masivo, prudente, con valor, a las órdenes de la presidenta y al mismo tiempo con ejercicio de su ancestral y espontáneo ingenio e inteligencia. No se necesitan héroes ni apresurados, menos aún mártires. De esto último el pueblo ya dio muchos. Se requieren sí multitudes alertas y ordenadas, con presencia sólida, dispuestas a seguir instrucciones de Cristina y a poner en juego la creatividad de la masa, del colectivo. Ser impetuoso, metódico y creativo; conjunción compleja pero no imposible, sobre todo si hay conducción y los estamentos de transmisión intermedia son confiables. Habrá que apelar a la participación regularizada y en ello hacer participar, en su adeudado, justo grado y proporción, a los jóvenes. La dialéctica, que se llama, entre el líder y el pueblo del que sale y cuyos intereses representa y ejerce.

          Desde que Cristina Fernández se haga presente en la Casa Rosada, empezará a saberse de qué se trata. Puede ser la medida fuerte y decidida, de sorpresa y contundente, inesperada y desconcertante para los enemigos, los que desean y hacen para que el gobierno transe y “rectifique”, como dicen ellos. Los enemigos, los Ellos son destructores de lo recuperado y refaccionado desde el 2003. Los otros, los adversarios, con menos poder, taloneros y rapiñeros, quieren la humillación y si es posible la fuga de Cristina y lo que es y puede ser el kirchnerismo. Se han desconcertado y aún no saben qué hacer ante el apoyo y fervor espontáneos del pueblo, clase media que fue por las suyas y población suburbana de abajo que se encariña y agradece sin fin a quien le devuelve dignidad, ese siempre a mano reconocimiento de que existen los pobres y necesitados y de que se los tiene en cuenta, simplemente. No son el sánguche o la caja de comida -recursos de excepción, de urgencia y circunstanciales, para evitar la inanición- los que motivan ese encariñamiento casi religioso, pero político también. Es algo más intenso y crucial: reconocer la existencia del otro necesitado, desesperado, como persona, identidad y ciudadano. No caridad, limosna a la salida de misa;eso es humillación. Sino escucharlo, reconocerlo humano y contar con él. Instruirlo en sus derechos y hacerlo responsable. En fin, que para ello hay que repartir la torta. Recuperar logros y desandar caminos retardatarios. 

          En la Plaza y en el salón de los héroes latinoamericanos la gente de a pie más humilde -algunos, muchos- repetía: “Gracias, me diste trabajo”. Pero la mayoría, a pocas horas, empezó a repetir algo más profundo y menos “interesado” (el trabajo no es un interés, sino un derecho, se sabe. Pero ¿lo saben los que intentaron contagiar las bocinas de alegría como un “¡Viva la Muerte!” de franquismo urbano-sojero de Recoleta?). La mayoría repitió hasta el final: “Nos devolviste la Alegría”. “Nos devolviste la Esperanza!” En el medio hubieron muchos “¡Gracias!” y siempre el aliento: “¡Fuerza!”.

          Bueno lo de Maradona. Inmejorable lo de Chávez Frías, Correa y Lula; también lo de José Mujica y su esposa; sirve y se agradece lo de Piñera y Santos. Muy buena la indicación oficial de no concurrencia para Duhalde y su señora. Mejor aún, casi divertida en la desgracia (el chiste de los velorios, que afloja tensión malsana), la indicación al Cobos, Cleto, digo. Directo, en uso del lenguaje cobista, se le hizo entender que su presencia es y será “no positiva”. Festiva y necesaria  la humorada, seria como son las mejores muestras de humor. Groucho Marx debe haber mirado de costado al Néstor, que le guiñó, seguro, el ojo vizco y asintió: “Gracias, Maestro, Ud. me inspira”. El Negro Olmedo se sumó, vestido de mago: apareció fugaz y dijo: “Rucucu”. Acto terminado por ese lado.

          Mañana, o desde el lunes y en estos días, si no hay anuncios sorpresa puede optarse, de a poco, por la sugerencia de persistencias de no claudicar en la senda tomada y habrá meticulosos gestos indicadores de que vienen adelantos en contexto pero decisivos. Suspenso. Los va a poner muy nerviosos a los Ellos, tanto una senda como otra, tanto el cross a la mandíbula del gran anuncio imprevisto o bien el golpe continuado al hígado del enemigo para quitarle aire y piernas y a la vez para medir su resistencia o capacidad de reacción. Volver a calibrar al enemigo en el nuevo escenario, si es que ya no está hecho.

          Los Ellos lo saben. Lo saben mejor que nosotros, los de a pie, los de salario y paritarias y los de más abajo, los “villeros” y “negros”. Los Ellos son capaces de todo: atrocidades ya han hecho y probado muchas. No sólo son impiadosos sino de una crueldad inaudita. Las cosas les pueden salir mal, no son invencibles, al menos no siempre, pero tienen planes de recambio y alternativos. Su vida es eso: dinero y poder.

           Eso, en cuanto a los Enemigos. Los adversarios casi no cuentan, salvo que perciban debilidad y entonces vuelvan a garronear, como jauría de perros de barrio. Pueden llegar a hacer daño, si tienen fácil oportunidad y no hay riesgo para ellos. En el lado de Cristina hay que sumar. Aparecieron los jóvenes. Y una clase media urbana porteña conmocionada, progresista o votadora de Macri en las últimas elecciones, y hasta de izquierda. Pequeña burguesía de empleados trajeados que lloró o se conmocionó con sinceridad. De ese sentimiento no hay dudas. Clase media no convocada por una cultura política orgánica. Hay que generarle más confianza porque en seguida se espanta. Creo que de ella entre los más volubles y frágiles figuran los que se ponen en puristas desde la izquierda y a fin de año suspenden la crítica marxista para vacacionar en Pinamar-Punta del Este-Brasil. 

           En estos días, algo de preocupación me generó el apresuramiento dogmático, narcisista de algunos intelectuales de izquierda peronistas, o de marxistas -llegan a definirse así- con pasado peronista revolucionario y simpatías con la gestión Kirchner. Juan Pablo Feinmann, acaso el más mediático, consultado sobre los nuevas presencias en la Plaza, los jóvenes y adolescentes, empezó con algo desagradable, que no debiera decirse, aunque se piense y se tenga razón. Dijo así: “Lástima que se dieron cuenta (o acordaron) tarde. ¿Dónde estaban cuando la (resolución) 125?”. Eso es injusto, apresurado, desatinado, y además deriva de una descripción social cuyo acierto hay que probar. No es que se “dieron cuenta tarde” sino que tomaron conciencia cuando pudieron, cuando las percepciones acumuladas les prendió un día la lamparita. Son chicos de 14, 18, 20 años. ¿¡Qué se pretende ellos, si los grandes hace tiempo que no pegan casi una!? Nunca es tarde si el fruto es bueno. No harán lo que Feinmann y otros quieren, que puede ser bueno (o no), pero tal vez hagan algo diferente, igual o más que bueno. El humano despierta cuando las condiciones están dadas. La especie se originó así. Acumuló, acumuló, acumuló y un día apareció en la tierra. ¿Quién puede decir que fue o es tarde o temprano? ES, simplemente. Lo que haga ese humano o humanos después, es otro asunto. Después de 800 años de Edad Media apareció el Renacimiento. Después de cuatro siglos de Renacimiento explotó la bomba atómica. Después de la Revolución Rusa gustó y aún gusta mucho Hitler. Después de la propagación del neoconservadurismo que impuso en toda América latina el desánimo político absoluto con el voto de casi todos, surgió Chávez Frías. Después de la revolución socialista y nacional y popular que anunciaba Feinmann desde 1971 en la trimestral revista “Envido” vino en cambio el torrente de 30 mil desaparecidos. Cuando el desaliento y el descreimiento se habían instalado aquí apareció ese Kirchner que ahora se murió de repente.

          Creo que los sesentistas y setentistas sobrevivientes, los que no se pasaron al otro lado hace mucho o hace poco, o tal vez mañana, debemos imponernos la modestia y la prudencia: no somos los que sabemos. Apenas conocemos algo. Nuestra experiencia fue tan desacertada como trágica. En cierto sentido, imperdonable. No cabe autoindulgencia cuando los muertos, humillados y degradados (miles) son otros. Ahora son esos pibes de la Plaza los que deben elegir su objetivo y sus métodos. Parecen congeniar con Cristina, y además son nobles como pocos, a pura juventud. Cristina debe guiar. Los otros (nosotros), ya grandecitos, apoyar: reflexionar y proponer para arribar a ese objetivo con el menor daño posible en filas propias, con las menores bajas, y sobre todo, sin bajas.

          Los pensadores sesentistas y setentistas, si los hay buenos, primero que todo no deben usar la energía para pelearse o autodestruirse. No hay ningún derecho a boicotear la Esperanza Nueva. Si hay sabiduría cierta, señalar y hacer todos los esfuerzos para indicar cuáles son las piedras con las que nosotros tropezamos. Indicar los posibles obstáculos y sus peligros inmensos. Toda la energía en eso y proponer para consideración instrumentos más saludables y efectivos, si hacen falta. Tragarse sapos, y hasta algún cocodrilo, que muchos hemos digerido por causas peores y fracasadas. Y, si no, callar. Y, sobre todo, evitar nuevas tragedias. Los Ellos son implacables porque de ellos es la ruindad absoluta y radical.
AMILCAR MORETTI, domingo 31 de octubre 2010.

¡Fuerza todos! De Daniel Paz (fragmento). Página12. 28 de octubre 2010.

Juventud y renacimiento: los argentinos tenemos suerte para la desgracia. Cuando uno de los buenos se muere ya hay miles sembrados que aguardan y aparecen sin que nadie los llame. Para eso plantamos, casi sin saber.

Posted in ACTUALIDAD, CULTURA, POLITICA, SOCIEDAD on 29 octubre, 2010 by Amilcar Moretti

 

Néstor, en enero. EFE

 

          Pasadas las 23 de ayer jueves, apenas se retiró la presidenta Cristina Fernández de al lado del féretro de su esposo, Néstor Kirchner, la juventud ingresó al salón de la Casa de Gobierno y transformó el llanto en cánticos, en alegría, la celebración de quien está vivo, palpitante y vital no sólo en los veinte años sino en decenas de miles de personas de todas las edades que, apenas conocida la noticia infortunada, comenzaron a congregarse en el ágora de la Argentina, no “este” país, como dicen muchos colegas, sino de MI país, de Nuestro país. Así como siento, y casi nunca he dejado de sentirlo, los miles de la Plaza han sentido o recuperaron con Kirchner el sentimiento de que Argentina no es “este país”, el país que tenemos más cerca, sino nuestro país, el de todos. Esto también tiene la muerte. Es como que hace aparecer el resultado de la siembra. Cuando la saquean, después de asesinar, vejar, domesticar y desalentar con impunidad, la Argentina parece que se aleja, se queda en todos pero se siente irreconocible al modo de un espejo en que nos vemos feos y vencidos, acaso porque atrás desaparecieron de a miles a los más transparentes, activos y valerosos, hace más de 30 años, pero aún presentes, al igual que los empecinados en no irse hasta ser reconocidos.

          Desde las primeras horas de la tarde del miércoles, cuando se corrió la voz de lo menos esperado -“¡Murió Kirchner!” “¡Se murió Néstor!”- y durante todo el día de ayer, también su madrugada, empezó el desfile de los miles, hasta que la plaza frente a la Casa Rosada quedó repleta y desbordó por las calles y avenidas convergentes, en largo tramo, sin que siquiera el ojo de las cámaras pudiera captarlo. En un momento, para pasar por la capilla ardiente y darle el adiós a Kirchner, llegó a ser una cola de congregantes, peronistas o no, kirchneristas o no, de cuatro personas de ancho y 25 cuadras de largo. 25 cuadras de mujeres, hombres, pobres y clase media, muy pobres, trabajadores, empleados, oficinistas, militantes, voluntarios e independientes (muchos, pero muchos de estos últimos), más niños, padres con sus hijos, y jóvenes y adolescentes, muchos jóvenes y adolescentes de casi todas franjas sociales desde abajo hasta el medio bajo, el medio-medio y hasta el medio acomodado. Pequeña burguesía, obreros y desempleados, nenes, bebés, muchachos y muchachas, maduros y ancianos.

          El dolor después del estupor, del aturdimiento por el mazazo de la sorpresa (¿por qué justo ahora? ¿en este momento, carajo?), se siguió en lágrimas y serenidad, llantos doloridos o callados, lágrimas y la paciencia del paciente con la mala leche ya conocida. Pero poco a poco empezó a brotar el primer sembrado, el sobreentendido en la Plaza de Mayo, ese ágora de nuestra historia en los momentos clave. Los argentinos como los griegos, pero apenas más ruidosos y sin quilombo. El sobrenetendido, primero, como resultado de saber que si estamos en la Plaza es porque nos reconocemos en la misma, porque venga de donde venga, con un pensamiento quizás sólo coincidente en el objetivo final, entendemos sin decirlo que por este camino nos sentimos bien, al menos la mayoría, los  argentinos de a pié, esos que nos gusta Argentina entre cosas porque es el país que sentimos más nuestrocuando nos da trabajo y salario. Y el trabajo volvió con Kirchner. Y por eso no hubo debate en la Plaza de Mayo. Llanto y serenidad. Algunos bombos.

          A eso de las 23,30, cuando chicos bochincheros sacaron de la memoria de la historia los cánticos tres décadas atrás asesinados y desaparecidos, cuando esos pibes alegres se retiraron y dejaron de saltar como en una fiesta de emoción frente a Néstor, allí entonces se hizo escuchar el mismo lado pero con otro rostro: un llanto fuerte de niño. Un pibe de 8 años, abrazado a una mujer tan mestiza como él, bien de la tierra originaria, gritaba, lloraba a gritos y pedía, cerca del féretro del ex presidente: “¡No quiero irme, no quiero irme!”. Y el silencio se apoderó de los mayores en el salón de los héroes latinoamericanos, más abajo del Río Grande. Hombres maduros, tipos ya sin cabello y rostro duro, que presenciaron, vivieron o alcanzaron a escapar de tragedias y frustraciones, se quedaron mudos. El pibe bien morocho y con sus pelos erizados, indomables como su corazón dolorido, pedía a gritos no querer abandonar al Padre, al que en algún momento vio como el Padre. Cuando por fin pudieron convencerlo, el nene humilde gritó como despedida desgarradora: “¡Chau, Néstor!” Y la conmoción enmudeció del todo al salón, apagado ya de ruidos.

JÓVENES Y RENACIMIENTO

         Los más reaccionarios de la Argentina, las clases medias cómodas y aún muchos de las clases bajas, todos bien lúmpenes, mezquinos en cuidar sólo lo suyo, desde hace años se acostumbraron a repetir como ruines que los morochos y los pobres, y los obreros y desocupados, van a los actos políticos peronistas por un sánguche y un tetrabrick. Pero ni miércoles ni jueves, las decenas de miles de la Plaza de Mayo -calculan que sólo frente a féretro desfilaron 3 mil personas por hora-, y seguro hoy a la mañana hasta que antes del mediodía se lleven a Néstor bien al surpara darle sepultura casi en el fin del mundo, su lugar, repito, ni el miércoles 27, día de la mala suerte y la puta que lo parió, ni el jueves ni el viernes nadie pero nadie fue por el alimento que el estómago le pide a todo el mundo, rico o pobre, cuando hambre hay.

           En esa presencia voluntaria e independiente apareció un aspecto crucial y común no notorio antes. Que casi nadie había publicitado. Que ningún estudioso de la sociedad y la historia presente había logrado comunicar. Fue la presencia de los jóvenes y los adolescentes junto a Kirchner, a Cristina y a Néstor.  Hasta ahora, según el modelo europeo decadente, los chicos pequeño burgueses eran todos hedonistas, consumistas y desinteresados de la política. Todos quieren hacer dinero, repitieron y repitieron. Y los de abajo, chorean y fuman paco, únicamente. Y hasta pareció cierto, porque nadie hablaba de política, y decían que los políticos eran ladrones o traidores. De pronto, el miércoles, sin que nadie los llamara, los pibes empezaron a predominar como mayoría en la Plaza de Mayo. Miles de pibes, desde quince años a los veinte, los veinticinco, los treinta.

          Acaso no fueran peronistas. Es probable que muchos nunca hubieran escuchado a hablar de peronismo, o que no supieran qué era. Tal vez sólo una referencia vaga -aunque siempre flotante- de algo que fue un paraíso, difuso, de hace 60 años y que subsiste en Argentina sin que se sepa bien dónde. Quizás sea por los 30 mil desaparecidos por un ideal o causa que no estaban claras. ¿Entonces, de dónde vinieron a salir estos miles de pibes que se reunieron y acamparon sólos en la Plaza, desde quince horas antes de que se abriera la Casa Rosada? ¿Quién formó a estos chicos de tez blanca  y clase media? No es porque sus padres fueran peronistas, no necesariamente. Hasta es casi seguro que una buena parte tiene padres no peronistas, medio gorilas o radicales. O nada. Desde las 10 del jueves comenzó la caravana hacia el féretro de Néstor y todos lloraban, sollozaban, los adolescentes y junto a ellos los más grandes, chicas y varones. Bien vestidos o humildes. Todos. Levantaban la mano y hacían con los dedos en V de la Victoria, o la olvidada V de Perón Vuelve cuando a Perón lo tuvieron encerrado por años en el Madrid franquista. Comenzaron a alentar a Cristina Fernández, ella siempre al lado del marido muerto. Doce horas al lado. La alentaban y le rogaban. “No te olvides de nosotros”. “¡Fuerza que nosotros te apoyamos!”

          Así la tristeza fue fiesta. El llanto fue celebración. Una energía inesperada inundó y contagió todo, la Casa de Gobierno y la Plaza y las calles, debajo del sol y del frío suave del anochcer de media primavera. Esa energía no es inédita en Argentina. Muchos la hemos visto antes, y la hemos llevado a cabo, y se escondió sólo con la tortura y sacrificio de 30 argentinos.

          Esa energía, fuerza, entusiasmo en el dolor y el llanto, en la tormenta en medio del proyecto que va bien, no son inéditas en estas tierras. Pero no se veían desde hace mucho. Y no habpia contagio. Lo del jueves fue una revelación. Para los nuestros y los de Kirchner y para los que están enfrente, sobre todo los poderosos. Todos los adversarios de Kirchner, de los dos Kirchner, entre ellos también los de la mayoría de la izquierda, coincidieron con los del poder económico para enfrentar a la pareja. En cambio, los chicos de la Plaza y de la capilla ardiente, solitos, voluntarios, llamados por su corazón, su “instinto”, el deseo de creer en algo y en alguien que les de una mano y los lleve hacia un lugar seguro, o simplemente alegre, estos chicos y los grandes se “hicieron peronistas” de Néstor y Cristina. ¡Oh, sorpresa! Tal vez no sepan qué es el peronismo ni les interese deamasiado. Pero sintieron que la propia cabeza les decía “Andá a la Plaza”, “Andá a despedir a Néstor”, al Loco Kirchner medio bizco y con un ojo medio cerrado con su traje sesentista y escuchador de rock, más joven que los Rollings. “Andá a acompañar a Cristina”, la Loca Cristina que nos ganó el cariño o lo que carajo sea, esa Piantada siempre maquillada como una puerta, como ella mismo dijo muchas veces.

          La Loca Cristina no dejó de abrazar y besar a los pibes, ni a los viejos, a los militantes, a los pobres, a los trajeados y a los que apenas llevaron una camiseta, tan mojada con el aliento de todo un día en espera debajo del sol de la Plaza. Los descamisados de Perón en nuevo formato. Sin que nadie los llamara. Sin que se supiera de dónde salieron. Uno hubo que no tenía nada que dejarle a Néstor y Cristina y ahí nomas se sacó la remera y se quedó en cuero, con el torso desnudo, como buen cabecita negra, como Dorrego, el fusilado. El descamisado peronista del pueblo. Cristina tomó la remera oscura y la abrió, la miró con una sonrisa y cómplice la colocó encima del féretro de Néstor. Néstor debe haber sentido alegría. No por estar del otro lado sino porque comprobó de nuevo lo que seguro sabía: tengo muchos hijos. Se había muerto y ya había resucitado. Es decir que no está muerto. Los pibes Néstor andan por ahí. Ahora hay que cuidarlos y llevarlos vivos a la victoria de la Argentina, esa que sabe repartir mejor  sus riquezas.

          También los poderosos se deben haber dado cuenta de esta nueva base. Y ellos juegan fuerte, y matan y someten a sacrificio cuando una pequeña parte de sus riquezas peligra.  Salvar a los chicos pero no para dormirlos debajo de la cama sino transmitirles lo que aprendimos los más grandes en la rebeldía frente a la maldad indecible de los ricos. Los pibes dicen que Néstor les devolvió la esperanza. Los pobres, chicos o grandes, dicen que les devolvió la alegría. En el dolor de la muerte de pronto empezó a nombrarse la Alegría, no el confort o la comodidad, la Alegría. No la felicidad, la Alegría. Y quieren seguir allí los pibes, los laburantes, los desempleados, la clase media asalariada y con dignidad. Para eso no hay que perderlos, hay que contar con ellos. Ellos lo piden. Hay que cuidarlos e ir con ellos a la victoria, prudentes y paso a paso. Cristina lo sabe mejor que ninguno.
Por AMILCAR MORETTI, viernes 29 de octubre 2010.

                                     

Cristina.

KIRCHNER Y SU AUSENCIA. LA DERECHA TEME QUE CRISTINA FERNÁNDEZ SE APOYE EN LA CGT DE MOYANO.

Posted in ACTUALIDAD, CULTURA, POLITICA, SOCIEDAD on 28 octubre, 2010 by Amilcar Moretti

 

Evo, Kirchner y Chávez, la unión de los hermanos latinoamericanos.

 

           Enrique Lacolla, del periódico digital El Mensajero diario, prensa independiente, publicó ayer un primer diagnóstico de la situación que se abre con la prematura muerte del ex presidente Néstor Kirchner, mientras su viuda, Cristina Fernández ocupa el ejecutivo de la nación. Cristina Fernández se enfrenta a la oposición de los grandes medios de comunicación, los grandes propietarios y productores rurales hoy con ganancias excepcionales mediante el crecimiento del área dedicada a la soja (no autorizada en muchos países europeos), los sectores productivos más concentrados y un considerable sector de las clases medias de la ciudad de Buenos Aires y del interior más conservador y despolitizado por una década de cavallo-menemismo.

El texto que se transcribe a continuación es un fragmento de la nota mencionada: 

           “Kirchner no fue un político carismático en el sentido pleno del término. No era un tribuno como Perón. Sus discursos tenían un registro monocorde poco propicio para arrebatar a las multitudes. Pero era un político de ley, incansable, astuto, imposible de doblegar y provisto además de cualidades de estadista nada desdeñables. Su política latinoamericana así lo atestigua. Era pues una pieza fundamental en el proyecto dirigido a modificar la Argentina que comenzó a perfilarse a partir del 2003. Con cuánta profundidad quería hacerlo es cosa imposible de determinar hoy, aunque la presencia de su viuda al frente del gobierno y como inexorable opción electoral para el 2011 nos va a dar sobradas oportunidades para descubrirlo.

 

           “En este sentido la ausencia de Néstor Kirchner va a hacerse sentir. No porque la Presidenta carezca de las cualidades que son necesarias para pilotear un barco en la tormenta –le sobran agallas y recursos intelectuales y políticos para hacerlo- sino porque se va a encontrar sin el ladero más fiable y ducho en la necesaria tarea de controlar y disciplinar las huidizas lealtades del aparato que debe acompañarla.

 

            “Los partidos políticos son como bolsas de gatos, y el peronismo a veces parece una jaula de fieras. Los disensos que se produjeron en su interior en estos años son sin embargo el reflejo de una disputa que va más allá de las habituales rencillas políticas; responden más bien a la expresión de intereses económicos que se integran a la disputa sistémica que el kirchnerismo ha entablado, mal que bien, con el /establishment/ dominante en la Argentina. Esta es la batalla, a la que hay que continuar y profundizar, como única opción para escapar de la trampa que algunos escribas de “La Nación” no vacilan en tender. Rosendo Fraga y Carlos Pagni, por ejemplo, ya diseñan en sus artículos la oportunidad que supone este momento para que la Presidenta opte por una línea de concertación hacia la oposición, resignando la intransigencia y la “crispación” que ellos ahora prefieren endilgar a su marido, y oriente de esta manera a la sociedad hacia la “pacificación”.

 

           “El sentido que ellos otorgan a esa palabra no es otro que el de una “rendición”. Apaciguar, para el sistema, no es otra cosa que no innovar en lo referido a la modificación de la manifiesta injusticia que existe en todo lo referido a la distribución de la riqueza. Y asimismo implica a abolir la amenaza de la pluralidad informativa que se vincula a la Ley de Medios, a la que se prefiere el discurso único de la democracia formal. Expediente ideal, éste, para congelar cualquier iniciativa que apunte a corregir la desigualdad vigente en la nación.

 

           “Especulan asimismo, estos analistas y las fuentes que los inspiran, con una presunta dependencia psicológica de la Presidenta respecto de la figura de su marido. Hay mucho de machismo subliminal en este tipo de evaluación. También de un espíritu carroñero que se apresta a arrojarse sobre un animal político al que se presume vulnerado. “La Nación”, como el exponente más sutil e inteligente del sistema de poder que ha abusado de la Argentina a lo largo de su historia, se apresura asimismo, a través de estos columnistas, a puntualizar el principal riesgo que puede torcer esta opción benevolente: que el Ejecutivo pretenda hacerse fuerte apoyándose en el único instrumento corporativo provisto de fuerza suficiente como para vertebrarlo: la CGT de Hugo Moyano.

 

          “El olfato de los articulistas de “La Nación” es, como siempre, fino; y ayuda a definir, por reversa, la estrategia que le cabe asumir al gobierno para encarar los próximos meses. Sólo la presencia popular en las calles y un ejercicio más firme que nunca de la autoridad presidencial pueden romper la red de falsa conciliación que se le tiende o se le va a tender como alfombra de oro para la retirada. Apoyar a la Presidente en este momento de duelo para que lo supere y sepa convertirlo en un activismo más firme aun que la lleve hacia delante, será la mejor manera para que evite pisarla.”
(http://www.elmensajerodiario.com.ar/contenidos/nestor-kirchner_1887.html)

                                    

Cristina Fernández, la CGT o la rendición al poder conservador.

HAY QUE APRENDER A RESISTIR, AUNQUE ES SEGURO QUE HABRÁ MÁS PENAS Y OLVIDO.

Posted in ACTUALIDAD, CULTURA, POLITICA, SOCIEDAD on 28 octubre, 2010 by Amilcar Moretti

 

Me contaron que ayer miércoles 27, día de mi cumpleaños, día en que falleció Néstor Kirchner, hubo en Recoleta algún intento de cacerolazo para celebrar.

Me contaron también que ayer, día en que falleció Néstor Kirchner, alguna gente en sus autos festejaba a los bocinazos en calles de Buenos Aires.

Escuché decir que nunca un peronista festejó con bocinas la muerte de Alfonsín.
AMILCAR MORETTI, jueves 28 octubre 2010 

 

                                           

Mi Buenos Aires querido

 

Sentado al borde de una silla desfondada,

mareado, enfermo, casi vivo,

escribo versos previamente llorados

por la ciudad donde nací.

 

Hay que atraparlos, también aquí

nacieron hijos dulces míos

que entre tanto castigo te endulzan bellamente.

Hay que aprender a resistir.

 

Ni a irse ni a quedarse,

a resistir,

aunque es seguro

que habrá más penas y olvido.
Juan Gelman.

 

“Entre las 5 y las 7, todos los días, ves a un compañero caer. Pensás que así vive. Que anda arrastrando un pedazo de cielo.”

Posted in ACTUALIDAD, CULTURA, POLITICA, SOCIEDAD on 28 octubre, 2010 by Amilcar Moretti

 

EL MIÉRCOLES 27 DE OCTUBRE FALLECIÓ NÉSTOR  KIRCHNER

Hasta siempre, Néstor. Y la seguimos, claro.

 

Entre las 5 y las 7,                       

 cada día,

ves a un compañero caer.

No pueden cambiar lo que pasó.

El compañero cae,

y ni la mueca de dolor se le puede apagar,

ni el nombre,

o rostros,

o sueños,

con los que el compañero cortaba la tristeza

con su tijera de oro,

separaba,

a la orilla de un hombre,

o una mujer.

Le juntaba todo el sufrimiento

para sentarlo en su corazón

debajito de un árbol

El mundo llora pidiendo comida

Tanto dolor tiene en la boca

Es dolor que necesita porvenir

El compañero cambiaba al mundo

y le ponía pañales de horizonte.

Ahora, lo ves morir,

cada día.

Pensás que así vive.

Que anda arrastrando

un pedazo de cielo

con las sombras del alba,

donde, entre las 5 y las 7,

cada día,

vuelve a caer, tapado de infinito

 (Juan Gelman, “El infierno verdadero”)

 

Un hombre y una mujer

                                                                                              

Una mujer y un hombre

 

Una mujer y un hombre llevados por la vida,

una mujer y un hombre cara a cara

habitan en la noche, desbordan por sus manos,

se oyen subir libres en la sombra,

sus cabezas descansan en una bella infancia

que ellos crearon juntos, plena de sol, de luz,

una mujer y un hombre atados por sus labios

llenan la noche lenta con toda su memoria,

una mujer y un hombre más bellos en el otro

ocupan su lugar en la tierra.
Juan Gelman.

LA GRAN VULVA QUE NOS PARIÓ: ¿Y SI LOS MÁS RACISTAS SON LOS MÁS PODEROSOS?

Posted in CINE, CULTURA, EROTICA, SOCIEDAD on 26 octubre, 2010 by Amilcar Moretti

 

 

Amilcar Moretti

HOY, CUANDO EL RACISMO -POR POCOS AÑOS SUAVIZADO BAJO EL CONCEPTO DE ETNOCENTRISMO- RECRUDECE EN EUROPA Y ESTADOS UNIDOS Y ALGUNOS ATISBOS SE FOMENTAN EN ARGENTINA Y AMÉRICA DEL SUR (QUE DESCALIFICAN A HERMANOS “BOLITAS”, “PERUCAS” Y “PARAGUAS”), SE SABE CON CERTEZA QUE LAS RAZAS NO EXISTEN. LA GENÉTICA DETERMINA QUE TODOS SOMOS IGUALES (POR DENTRO) AUNQUE DE DIFERENTE COLOR, FORMA Y TAMAÑO POR FUERA. PERO, LA GENÉTICA PARECE SERVIR TAMBIÉN AL NUEVO RACISMO, EL DE LA EUGENESIA INVOCADA POR LOS NAZIS QUE SOSTIENE AÚN HOY EL “SENTIDO COMÚN” DE PERFECCIONAR A RUBIOS ALTOS DE OJOS CELESTES COMO -AL MENOS MAYORITARIAMENTE- LOS “MÁS BELLOS Y APTOS” EN CORRESPONDENCIA CON LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS.  EL NUEVO IMPERIO GLOBAL PARECE APUNTAR A ESTA “UNANIMIDAD”. HAY QUIEN PIENSA YA QUE EL RACISMO ES ALGO INHERENTE AL SER HUMANO, CON LO CUAL EL CÍRCULO VOLVERÍA A GIRAR SOBRE SÍ MISMO.

(Por Amilcar Moretti, recopilación)

 
 
 

 

La Venus negra, gran vulva y grandes nalgas.

Vénus noire

La violencia de la mirada

El director de “La escurridiza” y de “Cuscús” vuelve con una película histórica dura y sin concesiones sobre el racismo, presentada en Venecia y que está dando que hablar en la actualidad  

Por Camillo de Marco 

 

Saartjie Baartman, un icono para muchos sudafricanos, deja Ciudad del Cabo en 1810 rumbo a Londres, tras los pasos de su amo, el mercader Pieter Caezar, que la expondrá en una feria ambulante. El público británico cae fascinado ante las deformaciones de la joven, frecuentes en las mujeres de la etnia hotentote, como son la deformación de las nalgas y los labios genitales. Llegada a París, pasa a manos de otro amo, el enigmático domador de osos Réaux. Allí, Saartjie se hace con otro público, compuesto por los selectos salones de la alta sociedad parisina, inspira una obra teatral cómica y atrae la curiosidad de científicos, sobre todo del célebre Georges Cuvier. Cuando pierde su popularidad, se ve obligada a prostituirse, hasta que muere a causa de una pulmonía y un enfermedad venerea. Cuvier disecciona su cuerpo, converva sus órganos y divulga las conclusiones de su estudio, que se contrapone a quienes sostienen la inferioridad de algunas razas.

 

 

Abdellatif Kechiche, que en Venecia ha ganado el León de Oro en 2001 con su ópera prima La Faute à Voltaire y el premio especial del jurado en 2007 con Cuscús, ha presentado en la Sección Oficial 2010 en competición su nuevo trabajo, Venus negra, donde narra la vida de esta mujer, cuyos restos han sido devueltos a Sudáfrica y enterradas en su región de origen el día de la mujer en este país, el 9 de agosto de 2002.

 

Con largas secuencias rodadas en el ya inconfundible estilo del realizador francés, con la cámara al hombro en continuo movimiento y primerísimos planos que se recrean en los rostros de los actores, Venus negra recorre la degradación y la opresión que han inundado la vida del personaje interpretado por Yahima Torres, sin ahorrarse los momentos más escabrosos, que pueden provocar algo de malestar en el espectador.

 

La historia narrada por Kechiche contiene todas las ambigüedades y detalles de los hecos reales. Saartjie no era una esclava, no estaba obligada por la fuerza a exhibir su cuerpo y fingir ser una peligrosa salvaje. Era más bien víctima de una violencia moral, desde luego no menos tolerable que la física, ella que quería ser artista, que soñaba con poder despuntar un día por su capacidad de cantar, tocar música y bailar.

 

El racismo de la época colonial, la hipocresía de las clases altas, la falta de honestidad intelectual de los científicos que justificaban la explotación de los africanos, la relación de poder entre el hombre y la mujer y la humillación sexual son símbolos y dejan su lugar a la violencia pura de los ojos de los espectadores y a la complejidad de la relación entre la gente del mundo del espectáculo y el público que los observa. Kechiche ha comentado que en sus inicios como actor sufría por las expectativas que había en torno a él por su condición de árabe, se sentía enjaulado. Precisamente con la salvaje Saartjie. Hoy, como realizador, está enjaulado por la responsabilidad estética de la dirección de la mirada del espectador. Como los hábiles managers de Saartjie, Caezar y Réaux (encarnados respectivamente por Andre Jacobs y Olivier Gourmet), e incluso el científico Cuvier (Francois Marthouret), encargados de dar al público lo que se espera.

(7 de octubre 2010)

 

http://www.cineuropa.org/ffocusarticle.aspx?lang=es&treeID=2171&documentID=151536

 

 

Yahima Torres, intérprete de Sara, la mujer de los grandes genitales.

 

 

    

Entrevista con Abdellatif Kechiche • Director  

  

Mantuvimos un encuentro con el director de Venus Negra, película que dio que hablar en el festival de Venecia por la dureza de su temática y por sus imágenes crudas y perturbadoras  

Por Camillo de Marco 

 

¿Cómo conoció la figura de Sarah Baartman, la Venus negra?

Abdellatif Kechiche: Di con ella en varias ocasiones a partir del 2002, cuando Suráfrica pidió a Francia que devolviera sus restos mortales. También había leído un texto de Diderot sobre ella. Me intrigó desde un primer momento: es un personaje misterioso. Al contar su vida no he optado por un enfoque psicológico: la imagen por sí sola da cuenta de muchos más matices de la naturaleza humana. Fue una mujer de la que todos abusaron: al mirarla la gente no veía más que una caricatura.

 

 

¿Qué le llevó a contar esta historia?

Creo que es una historia contemporánea. El final de Sarah tuvo lugar hace poco tiempo: hasta finales del siglo XX su cuerpo se seguía exhibiendo al público. Dados los desvaríos constantes de los políticos franceses, pensé que era necesario recordar un pasado no tan lejano, ni tan glorioso.

 

 

La actualidad de Venus Negra la convierte sin duda en una película política.

Desde luego; también porque los políticos de hoy en día por desgracia nos hablan nuevamente de la desigualdad entre razas. Se emplean discursos pseudocientíficos para apoyar la vuelta del fascismo en Europa. El discurso de Cuvier, el científico que estudió el cuerpo de Sarah, lo comparó con el de los monos y divulgó en 1817 los resultados de sus investigaciones, ha tenido consecuencias catastróficas en lo que concierne al colonialismo y a la esclavitud de las razas. La Francia actual expresa, a través de su presidente, Sarkozy, un desprecio por el pueblo gitano que ha desembocado en su expulsión. Una desgracia: también por eso mi película es tan actual.

 

 

En el caso de Sarah, a la discriminación racial se suma también la sexista.

Es verdad que los hombres han oprimido mucho a las mujeres; pero una mujer negra con un cuerpo «diferente» aúna todos los motivos de opresión. En la película se tocan ambos temas, que, por desgracia, siguen presentes en la sociedad contemporánea. La dominación de los hombres sobre las mujeres y sobre los pueblos sigue coleando. Sarah me provocó, desde el principio, un sentimiento de afecto y de ternura: ver sus retratos y la reproducción de su cuerpo ha hecho posible que pudiera casi comunicarme con su imagen; también porque soy un cineasta, y, por tanto, me nutro de imágenes.

 

 

¿No corría el riesgo de suscitar miradas morbosas?

Quería investigar los efectos de la mirada. La diferencia entre la mirada individual y la mirada colectiva: qué vemos cuando estamos en grupo, y cuál es, en cambio, nuestro punto de vista cuando estamos solos. En la película muestro miradas fascinadas, tiernas, pudorosas, humorísticas, bestiales. No podemos cambiar la mirada de los otros, pero podemos comprender qué piensan. Cómo poder cambiar la mirada es el tema de todas mis películas. Estamos atosigados por los periódicos, por la televisión y por los políticos para que adoptemos una forma de mirar concreta; por eso es necesario hacerse preguntas sobre la propia mirada. Es una batalla continua y no tengo respuestas.

 

 

¿Qué relación existe entre “Venus negra”, “Salò” de Pasolini y “El hombre elefante” de David Lynch?

Siento una admiración infinita por Pasolini; me siento uno de sus epígonos. En cambio, no veo otros vínculos con El hombre elefante más que el hecho de que habla de la exhibición de los cuerpos. Es una película que, aun reconociendo su grandeza, me molesta por su condescendencia hacia las clases populares.

 

¿Cómo hizo para proteger a la joven actriz, Yahima Torres, de la violenta puesta en escena?

Todo fue muy natural; los actores la protegieron y trabajaron con espíritu de grupo, como siempre en mis películas, explicando sus dudas y haciendo también preguntas.

http://www.cineuropa.org/ffocusinterview.aspx?lang=es&treeID=2171&documentID=151535

 

                     

Kéchiche, cineasta franco-tunecino

 

 

 

“Desnudarse fue necesario”, dice debutante cubana Yahima Torres

 

 

 

VENECIA, Italia (AFP) – La debutante actriz cubana Yahima Torres, que presta su delicado rostro y voluminoso cuerpo para interpretar a la sudafricana Saartje Baartmans en el filme “Venus Negra”, presentado en la Mostra de Venecia, confesó en una charla con la AFP que “desnudarse fue necesario”.

“Como actriz acepté desnudarme y me preparé para ello, fue necesario para entender la historia”, confiesa Yahima, elegida por el director francotunecino Abdelattif Kéchiche para encarnar a la “Venus Negra”, una mujer africana que hace 200 años fue vendida y expuesta en Europa como un animal de feria por sus formas descomunales y genitales deformados.

“No me sentí jamás herida por verme en esa situación: se narra una historia real y creo que era importante con esas escenas contar lo que le pasó a esa mujer”, asegura. “Sabía que era un papel difícil, tuve que despojarme de mi personalidad y tocar las emociones más profundas de ella. Para llorar, me fue suficiente pensar por lo que estaba pasando”, cuenta Torres, de 30 años.

Descubierta por casualidad en el 2003 en un barrio de París, alegra y extrovertida en la vida real, Torres convenció con su interpretación de Saartje Bartman. “Si bien el filme exigía escenas crudas acepté porque se denunciaba el racismo que aún existe en el mundo”, aseguró. Torres, quien llegó a engordar más de 13 a 15 kilos para el papel, se sometió a intensas sesiones de gimnasia para desarrollar sus nalgas, exhibidas en numerosas ocasiones a lo largo de la cinta, así como a cursos de danza y de lengua “afrikaner”. “Trabajé intensamente por ocho meses. Valió la pena, estoy orgullosa de haber participado en ese filme”, declara.

La joven cubana, que reside en Francia desde los 23 años y habla perfectamente francés, no niega las dificultades que tuvo para convencer a la familia, sobre todo al padre, de su participación en la cinta. “Mi madre es una persona muy humana y lo entendió. Con mi padre fue más difícil (…) Es que la Venus Negra ha sido defendida por Nelson Mandela y Fidel Castro”, comenta.

En efecto, el cuerpo de la Venus hotentote fue repatriado a Sudáfrica del Museo del Hombre en París, –donde se exhibía disecado y con los genitales en formol– tan sólo en el 2002 por solicitud de Nelson Mandela. La Venus Negra es hoy en día un emblema de la lucha por la liberación femenina en Africa y una asociación con su nombre defiende a las mujeres víctimas de la violencia.

(9 de septiembre de 2010)

 

http://espanol.news.yahoo.com/s/afp/100909/entretenimiento/italia_cine_venecia_cuba

                                  

Actriz cubana y director

EL JUEGO DE LA VIOLENCIA

Posted in ACTUALIDAD, CULTURA, POLITICA, SOCIEDAD on 26 octubre, 2010 by Amilcar Moretti
 

ALGUNAS CONSIDERACIONES Y PARECERES EN TORNO AL ASESINATO DEL CHICO MARIANO FERREYRA. REPOLITIZACIÓN: LA DIFERENCIA ENTRE ENSUCIAR EL ESCENARIO Y CLAUSURAR EL TEATRO 

        

           

 

Amilcar Moretti

 

 

De pronto, la cultura mediática en pleno no sólo lamenta todo el día el asesinato del chico Marcelo Ferreyra, otro sacrificado que luchaba por ideales más que cuerdos y sencillos: trabajo legalizado y con igual sueldo que los compañeros de planta permanente. Parece que ciertas patronales trogloditas, los derechos laborales de principios del siglo 20 los interpretan con maldad como “enfermedades juveniles del comunismo”, exageraciones “ultracomunistas”. Acaso sea porque el comunismo no existe ya más.  

                       Pero la cultura mediática, de modo inusitado, no sólo se ha puesto a insistir ahora con su plañido por un militante trotzquista sino que incluso parece descubrir que un pibe de veinte años inspirado en la refundación de la Cuarta Internacional también puede ser generoso y bueno, y a destacar ello se dedica, sobre todo la televisión, a cada rato, como si fuese insólito y milagroso. ¡Un pibe del PO (que data de mediados de los años 60 y se presentó a elecciones ya en 1983), ¿es también un ser humano?!

          Curioso y oscuro descubrimiento el de la cultura mediática criolla y de algunos veteranos y otros desconocidos periodistas argentinos. El chico Ferreyra, entusiasta, generoso, apasionado, sin mácula en la política ha entrado en la inmortalidad o en la nada (según cada uno vea), por la vía de un no pedido sacrificial de Muerte, mejor, del simple asesinato utilitario. ¿Qué duda podía caber en cualquier tipo decente que el chico Ferreyra  fuera una criatura de entrega altruísta? Se merece el mayor respeto, no por su ideología, que sería a discutir, sino por su entrega en estos tiempos en que casi todo -como dice la publicidad- cuesta más que lo que vale y en que algo vale si tiene alto precio en dinero, porque casi todo se compra y se vende, es de lamentar, la política también. Si el humano es defectuoso, y siempre hay que cuidarlo, el neoliberalismo conservador en los años 90 llevó a la trama política a grados obscenos y siniestros de envilecimiento colectivo, algo que con timidez, de modo parcial y con avances y retrocesos parece querer revertirse -y gana terreno- desde el 2003.

          Ahora dirán la trivialidad acostumbrada: lo que pasa es que ese que critica la cultura mediática actual es “kirchnerista”. Boludeces iguales me han dicho alguna vez al definirme como “trotzco”. Esto último hoy es de risa, pero en algunos momentos sonaba peligroso, cerquita a la previa de sentencia mortal. Parece que algunos  que antes eran “zurdos” (descalificación insultante del “trotzco” mencionado) ahora son de Kirchner. Otro concepto cavernario, de fines del siglo 19, cuando a las obreritas de 15 años si pedían trabajar sólo ocho horas diarias las quemaban vivas dentro de la textil clandestina. 

          Recuerdo en los años menemo-cavallistas una reunión de muy grandes empresarios en que se hicieron desfilar mujeres con indumentaria musulmana y luego a modelos en lencería y culo-less, para que se viera el progreso occidental cristiano y el atraso de los mahometanos. Y que uno de esos descerebrados de doble apellido muy tradicional reclamó que a los que recibían el pequeñito pero bienvenido subsidio por desocupación se los hiciera a cambio trabajar en sus empresas. Ya le parecían caros los mensúes (sería por el costo de traslado en jangada) y entonces, progresista y culto como cualquier rico muy rico argentino, reclamaba que nosotros, ciudadanos de a pie y asalariados, pagáramos con el IVA a la manteca y artículos similares (el mayor impuesto) el sueldo de sus trabajadores-siervos, porque de ese modo él podría acumular más capital para invertir y asegurar el bienestar de todos. En su gran borrachera, este emprendedor sensible mostraba un delirio cruel y despiadado.

           Por estos días la cultura mediática celebra el tenebroso ritual del culto a la muerte (del otro, del inocente) en beneficio propio, o para aprovechamiento de los vivos, los vivos ricos, claro. No es que uno no sepa a esta altura que la violencia es un modo efectivo de resolución de conflictos. Los 30 mil desaparecidos son la prueba. Se acabó la izquierda en la Argentina. Pero todavía continuamos -máxima muestra de salud- enmerdados hasta el cogote por la sencilla razón de que no se puede consumar la justicia y el castigo, y muchas veces ni siquiera la verdad. La dictadura prendió el ventilador en el fango: el que no murió vilmente ahogado en estiércol no puede limpiarse del todo la salpicadura de mierda. 

           El asesinato del chico Ferreyra, quien todavía no había empezado a vivir o lo obligaron a vivirse todo en un instante y sin consultarlo, es un muerto que arrojan al escenario. No quieren ensuciar el teatro, quieren clausurar de prepo el teatro. Y el teatro es la política. Cristina Fernández tiene como mayor logro haber restituído el debate político colectivo. Aunque el gobierno perdió, el momento de la discusión de la resolución de la 125, en el 2008, es el primer, más notorio y mejor ejemplo de dicha restitución. Por mezquinos y voraces intereses, por dejarse llevar por la televisión, por descubrir el Procesismo disimulado y bien sembrado, por visceral gorilismo, o bien, del  otro lado,  por peronismo años 1945-1955, por reformismo neodesarrollista, por deseos de perdurar en el gobierno, o para juntar dinero y repartir algo y pagar la deduda externa, por lo que fuera, Cristina Fernández reconoció e hizo estentóreo lo que hacía falta y nos habían sacado genocidio mediante en la dictadura militar, primero, y después por soborno, saqueo, corrupción y entrega  de bienes públicos    en el cavallo-menemismo. La cultura mediática y los columnistas mejor pagos hablan de autoritaria regulación y de intervencionismo antiinversionista en un momento en que todas las estadísticas aceptadas declaran que en el año pasado las ganancias patronales nacionales y extranjeras fueron casi el 90 por ciento superiores a las del 2008. Y eso cuando se han sumado en el extranjero otros 100 mil millones de dólares y se descubre que los grandes que menos invierten rehúyen el pago del impuesto a las ganancias, entre ellas las grandes cerealeras.

          Clausurar el teatro de la política con la muerte de un inocente tiene que ver con este regreso de la política, que apasiona a los argentinos. Política que puede llevar a muchos perejiles, desinformados y boludos a defender los intereses de los grandes productores sojeros, pero que también ha hecho que el acaloramiento, pese al triunfo mediante el prócer Cobos, fuera tal que les dio miedo o que sospechar a los muy ricos de siempre.

          Como no sabían a quien apelar, siguieron dándole al bombo de la seguridad, o de la inseguridad, y después se agarraron hasta de las exequias de Alfonsín, aún cuando casi lo echan a patadas en el culo de la Sociedad Rural, a cuyo público el ex presidente del histórico juicio a las juntas militares de la dictadura, calificó de fascistas, con razón. Si Moyano no puede explicar algunos asuntos pero puede convocar a 100 mil personas en River no es por el sánguche y el tetabrick. No es sólo por el Aparato, porque aparato tienen todos: los radicales, los peronistas, la cegeté, los grandes empresarios, las policías, la iglesia, los clubes de fútbol y en algunos casos parte de ese Aparato -barras bravas- cambia en alquiler entre esos espacios.      

          Lo que hoy les inquieta de Moyano son los 100 obreros y peronistas movilizados, que quieren ahora no sólo discutir sueldos y condiciones laborales (que restituyó el kirchnerisno, tras su congelamiento por Cavallo) sino que piden participar en un 10 por ciento de las ganancias de las empresas de más de 300 empleados, casi todas con rentas extraordinarias, gracias a ese mismo kirchnerismo.

           Imagino que Cristina Fernández y Kirchner saben bien que la solución es, primero en el caso del ángel Mariano, una justicia clara, precisa y rápida con proceso y condena efectiva carcelaria. Y después, aumentar el ritmo y la intensidad de la repolitización, es decir, de la toma de conciencia política y de pensamiento crítico de cada vez más sectores de población. La cultura mediática va decir que el gobierno “melonea”, como se decía en los 70, como si ella no lo hiciera a diario con técnicas más sutiles en manos de tipos infinitamente más burdos y burros. Sabido es que no hay que responder a las provocaciones, que las ha de haber más, seguro. Los “Ellos”, invasores de Oesterheld, juegan fuerte. Se han entrenado en el juego de la violencia y la muerte, por si hace falta. Por ese lado no hay que responder y se ha de perder. Hay que repolitizar, porque a eso le temen los Ellos.
Por AMILCAR MORETTI, martes 26 de octubre 2010.

Día del asesinato de Mariano Ferreyra

 

A %d blogueros les gusta esto: