Archivos para agosto, 2010

DE LA INDECENCIA DE ALGUNOS COLEGAS PERIODISTAS

Posted in ACTUALIDAD, CULTURA, GENERAL, POLITICA, SOCIEDAD on 31 agosto, 2010 by Amilcar Moretti

 

           No sé. Pero me produce un profundo sentimiento de desasosiego. Uno quisiera creer más en ciertas personas, en ciertos colegas periodistas. Pero cuando hacen ciertas cosas, cuando dicen o escriben sin vergüenza lo que es una profunda indecencia, el desasosiego me hace sentir como un bobo, me tienta a refugiarme en una hermética desconfianza. No es que uno, a esta altura, crea fuera de toda medida en determinados individuos, asuntos o ideas.  No, pero uno se privilegia con algunas convicciones básicas, inamovibles. Y no se negocian porque uno sabe que tiene nada más y nada menos que ese manojo de convencimientos, que por lo demás, a decir verdad, no son tan difíciles de mantener para cualquier tipo decente que desee hacerlo.

          Yo sé del miedo y del terror. Sé de las cosas que pueden hacerse, o dejar de hacerse y decirse frente al temor y al horror.  No todos son siempre valientes, corajudos en todos los casos. Ni cabe exigir que todos sean héroes. Pero cuando media o presiona sólo una cantidad de dinero, no necesariamente alta o fácil de tentar, o cuando  lo que se trata de conservar es sólo, y al fin y al cabo, un discreto confort o nivel de consumo, ahí es cuando se revela la desvergüenza esencial y oculta, la falta de sentido de decencia.

          Y entonces, lo espantoso, es que uno se da cuenta de que el otro en quien, aún sin pasión militante, confiaba o deseaba creer, el otro, digo, nunca tuvo vergüenza y sentido de decencia. Y se da cuenta también que el escepticismo casi cinismo de Welles, Orson Welles, sobre la gente de Hollywood y la gran industria, tenía su amargo pero sólido fundamento. Cuando más le pegaron por algunas rebeldías sólo artísticas pero que incomodaron a los poderosos del lugar, cuando estaba en ebullición el macarthismo, Welles dijo algo así como que la ética, valentía y confiabilidad de muchos artistas e intelectuales de Hollywood debía medirse o era proporcional al tamaño de las piscinas que debían pagar en sus lujosas residencias.
AMILCAR MORETTI, 31 de agosto 2010.

 

 

     “De algunos dirigentes políticos pusilánimes se entiende todo. Pero de algunos colegas que ni siquiera tienen que ver con Clarín, que lo juzgan como el “débil” al que debe defenderse sin titubear y que hasta llegan a abonar la teoría de los dos demonios, para anclar su repudio al “montonerismo” kirchnerista, se acabaron los adjetivos. O no los hay.”

 

 

En el baile

 

 Por Eduardo Aliverti
 Diario Página12, 30 de agosto 2010

Lo que sucede en torno de Papel Prensa debe ser el tema más sencillamente complicado, y a la vez más complejamente sencillo en sus preguntas de fondo, de todos cuantos surcan la política argentina de los últimos tiempos. Y como elemento colateral puede sumársele el caso de Fibertel, porque sus rasgos informativos y semánticos son análogos. Por no decir idénticos.

 

Si se trata de información pura, los datos de las dos partes son tan enfrentados que, aun cuando el cotejo sea en extremo riguroso, no parece haber garantía de emerger sin dejar duda alguna. Lo solvente de la impresionante pieza oratoria desplegada por la Presidenta, en su alocución del martes pasado, fue contrastable con el testimonio de parte de la familia Graiver que Clarín y La Nación reprodujeron el miércoles. Pero esto fue refutado a su vez con la nota publicada el jueves por Tiempo Argentino, y en la que se reproduce lo que Isidoro Graiver, con pedido de confidencialidad, había confesado el 11 de junio de este mismo año: “Clarín y La Nación nos humillaron, fue un afano”, decía entonces, según se corroboró con la difusión televisiva del audio, quien menos de tres meses después señala exactamente lo contrario. La fortaleza de las pruebas documentales sólo podrá ser discernida por la Justicia. Fechas, procesos judiciales, investigaciones, tiempo transcurrido, redundan en una disección muy difícil aun para el ciudadano común interesado en el tema; siendo que, encima y al contrario de la cotidianidad de lo que ocurrirá con un servidor de red, con alrededor de un millón de usuarios, Papel Prensa no figuraba en la agenda social. Es más: podría apostarse con seguridad a que la mayoría no tiene o tenía mayor idea en torno de este conflicto, ni de en qué consiste esa empresa, excepto por registrarlo como otra escalada en la guerra entre el Gobierno y Clarín. Pero habrá que dejar para dentro de unas líneas qué se interpreta –la mayoría y uno mismo– sobre esa contienda.

 

Hay algunos aspectos que con honestidad intelectual deberían generar consenso unánime, si se trata de apreciar el tema específicamente. Pero es imposible que eso suceda, porque todas las particularidades están cercadas por el enfrentamiento. Detrás del principal grupo mediático del país se encolumna casi toda la oposición; e, incluso, periodistas que hace no tanto abrevaban en las fuentes del progresismo, y a los que escuchar hoy causa una impresión muy difícil de definir y tolerar. Al no haber forma, por tanto, de que unos y otros puedan o quieran escapar del corsé que les impone su posicionamiento global frente al oficialismo, o del pánico que les produce contrariar a Clarín, son inviables no ya el debate sino cualquier aspiración de elementalidad analítica. Lo más espantoso al respecto es la liviandad –por ser cínicamente suaves– con que se deja pasar que los dos diarios hablen de un clima de plena libertad como contexto de la compra de Papel Prensa, en noviembre de 1976. Eso es mucho. Demasiado. Excede, muy largamente, a toda ubicación política coyuntural. Está en un planeta donde no deberían caber ni los más furiosos adversarios de este Gobierno. Aceptar que digan esa animalada sólo puede situarse alrededor de los directivos de esos medios. De algunos de sus periodistas de cierto renombre ya se entiende bastante menos: el límite de la dignidad lo establece una paga y no el pegar un portazo rumbo a oportunidades laborales que no les faltarían, por menos plata aunque a salvo con sus espejos. De algunos dirigentes políticos pusilánimes se entiende todo. Pero de algunos colegas que ni siquiera tienen que ver con Clarín, que lo juzgan como el “débil” al que debe defenderse sin titubear y que hasta llegan a abonar la teoría de los dos demonios, para anclar su repudio al “montonerismo” kirchnerista, se acabaron los adjetivos. O no los hay.

 

Un segundo componente es la atrocidad del prejuzgamiento. Las opiniones no pueden ser libres si los hechos son alterados, por acción u omisión. Y el hecho concreto de lo sucedido la semana pasada es, técnicamente, uno solo: el Estado anoticia sobre una pesquisa que llevó a cabo en torno de una empresa, por un lado la eleva al arbitraje de la Justicia y por otro envía un proyecto de ley relacionado con la actividad de esa compañía. Todo lo demás es subjetivo: por qué el Gobierno se acuerda “recién ahora”, cómo no interpretar que hay una persecución contra Clarín, que detrás de esto hay la idea de Magnetto preso, y sucedáneos, es opinión. No es hecho. En consecuencia –y de allí la salvajada institucional y profesional, especialmente grave en políticos y colegas relacionados con el mundo del derecho y la investigación o escudriñamiento periodísticos– incurren en inversión de la carga de la prueba. Es el Gobierno el acusado, en lugar de esperar a que la Justicia se expida sobre la probanza documental que aquél aporta. Más aún: podría sostenerse que en verdad promueven la comisión de un delito, porque no otra cosa sería que el Estado ocultara pruebas de, como si fuera poco, una indagación que encaró el propio Estado. La más alucinante y ejemplificadora de las barbaridades, acerca de este punto, se escuchó en boca de Felipe Solá. No tuvo mayor trascendencia, vaya a saberse si porque nadie toma muy en serio lo que diga el diputado o porque en este clima puede decirse cuanto se quiera con garantía de impunidad total. Solá advirtió que mejor sería investigar cómo se conformó la fortuna del Grupo Szpolski, en derredor, agregó, de los aportes dinerarios del Gobierno. La primera obviedad es preguntarse qué tendrá que ver el culo con la llovizna, a menos que el diputado juzgue que inquirir en lo tocante a un presunto crimen elimina la obligación de hacerlo sobre otro. Pero lo más conmovedor es que Solá expide una sospecha que, si es legítima, lo compele a corroborarla, y no lo hace. Esta clase de dirigentes son los que luego hablan de seguridad jurídica y ausencia de calidad institucional.

 

Casi agotado el asombro moral, resta interrogarse en serio a propósito de qué hay detrás del conflicto entre el Gobierno y Clarín. Las conclusiones son muy distintas, de acuerdo con cuál de dos respuestas básicas se escoja. Una es que sólo media una repulsión mutua, cuyo comienzo puede situarse en el choque con “el campo”, y que ya derivó en una lucha muy pesada, sin retorno, en la que no habría otra cuestión que vencer al enemigo, a ese enemigo, con un nocaut humillante. En esta hipótesis, es nada menos, pero nada más, que la guerra entre un Gobierno y una corporación. Gigantesca, pero al fin y al cabo solamente una corporación. La segunda conjetura, en cambio, interpela si, en lugar o además de eso, hay una decisión firme de avanzar contra el conjunto de los intereses económicos más concentrados.

 

El periodista opina que hay mucho de lo primero, pero no está seguro de que el marco sea decididamente el segundo. Sí tiene la seguridad de que las condiciones objetivas están dadas para que, ya que estamos en el baile, bailemos. Y esto significa que, en lo que vaya a suceder, no interviene únicamente lo que impulse el kirchnerismo. Cuenta de qué lado se parará esta sociedad, cada uno de nosotros, frente al suceso de que, por primera vez desde la salida de la dictadura, hay la posibilidad de que la política se imponga a los grandes actores económicos.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-152251-2010-08-30.html

 

EL JARDÍN DE LOS FINZI-CONTINI

Posted in ACTUALIDAD, CULTURA, GENERAL, POLITICA, SOCIEDAD on 31 agosto, 2010 by Amilcar Moretti

 

EN WWW.MORETTICULTURAEROS.COM.AR PUEDE LEERSE EL TESTIMONIO DE LA SRA. LIDIA PAPALEO, VIUDA DE GRAIVER, SOBRE CÓMO FUE DESPOJADA DE LA PROPIEDAD DE PAPEL PRENSA, LA MAYOR Y ÚNICA PRODUCTORA Y DISTRIBUIDORA DE PAPEL PARA DIARIOS DE LA ARGENTINA.

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http://www.moretticulturaeros.com.ar/delosotros/papel-prensa.html

Martes 31 de agosto 2010.

DE LA TEVÉ, LO MEJOR: CINE ITALIANO DE PUPI AVATI

Posted in ARTE, CINE, CULTURA, FICCION on 29 agosto, 2010 by Amilcar Moretti

 

HOY DOMINGO, A LAS 22, “LA SEGUNDA NOCHE DE BODAS”, UN FILME DEL ITALIANO PUPI AVATI POR CANAL EUROPA.        

            La última de Pupi  Avati conocida en Argentina fue “El papá de Giovanna”, buena película. No se vio, no quiso verse, no interesó, el público del cine italiano (¿lo hay todavía?) no fue bien informado. Esta noche de domingo, a las 22, la señala Europa-Europa repone “La segunda noche de bodas”, otra obra decente de Pupi (Giuseppe) Avati que también pasó casi desapercibida. Se trata de una comedia dramático-sentimental de uno de los más respetados  veteranos del cine de Italia pos-años 60 y 70 (Fellini, Visconti, Antonioni, Pasolini) y anteriores (De Sica, Rossellini), una época que no volverá.

 

           Avati es un bolognés nacido en 1938 y ha dirigido más de cuarenta películas desde las décadas del 70 y 80, poco difundidas por aquí. Las que llegaron: “El testigo de boda”, “Viaje de egresados”, “Bix” (curiosa biografía del trompetista norteamericano Bix Beiderbecke -1903-1931-, entre los fundadores del jazz), “Historia de chicos y chicas”, “El corazón ausente”, entre otras, no dejaron rastro a pesar de ser respetuosas, algo que no es tan frecuente en la pantalla.

                                       

Pupi Avati

                                      

         Las películas de Avati no alcanzan calidades excelsas pero se mantienen en una medianía decente y siempre atractiva, con apuntes entre nostálgicos, sentimentales y  reveladores sobre la condición del italiano común. Esto se comprueba en “La segunda noche de bodas”, del 2006, y en su momento celebrada en el festival de Venecia. Se ambienta en la posguerra de 1945 en la Puglia, bien al sur italiano, al lado de la Campania y Basilicata, donde están las ciudades-puerto de Bari y Brindisi. No deja de llamarme nunca la atención que aún hoy, espectadores gustosos del cine italiano –en especial la comedia de los años 60- añoren aún ese cine italiano (que dicho de paso, habría ya que aceptar que hace mucho no existe ni puede existir) y no adviertan las nuevas (pocas) obras que llegan a Buenos Aires en reemplazo de aquellas películas hoy pura nostalgia de un pasado congelado y vetusto como recuerdo.

 

         “La segunda noche de bodas”, de la cual llegó a decirse que es una “pastoral cinematográfica”, trata sobre Giovanni y su cuñada viuda, más otras historias paralelas. Giovanni es un cuarentón con ciertas deficiencias mentales que se dedica a rastrear y desactivar antiguas minas explosivas enterradas durante la guerra. Lo interpreta un actor de buena solvencia dramática, Antonio Albanese, no muy conocido aquí. El principal personaje femenino lo compone la cantante lírica de óperas de Verdi y Puccini, Katia Ricciarelli. La banda sonora, como es habitual en los filmes de Avati, es de Riz Ortolani.

           El asunto es que la cuñada y su pícaro hijo decidido a enriquecerse rápido llegan hasta la residencia campestre de Giordano, que guarda un pasado afectivo frustrado, porque siempre ha querido en silencio a la esposa de su difunto hermano.      Poco a poco, a la vez que confirma en la nueva convivencia las deficiencias del hombre la mujer teje junto a este una trama de solidaridad, ternura y acompañamiento. Hay que tener en cuenta que son épocas muy difíciles,  cuando Italia trataba de levantarse tras la destrucción total por los nazis, la experiencia mussoliniana y la invasión liberadora de los aliados norteamericanos, todo a sangre y fuego.

                               EL AMOR VERDADERO ES COSA DE TONTOS

          Buen título, “El amor verdadero es cosa de tontos”. Se lee en un blog español. El crítico lo dice bien: “Lo curioso de esta relación, que simplemente es uno de los variados elementos argumentales de la película, es el personaje femenino. Su necesidad de no pasar hambre le ha llevado a complacer sexualmente a todo aquél que podía ayudarle, y sin embargo, cuando tiene prácticamente todas las comodidades a su alcance y un hombre que la ama de verdad, la cosa cambia. Bien podría tratarse de que dicha decisión salga de ella misma, ahora que las cosas van bien económicamente hablando, y sólo sucederá cuando ella quiera, pero este detalle, fundamental en el comportamiento del personaje femenino, no está bien tratado, es como si faltara algo.” Y agregaron: “Donde el filme verdaderamente gana es en su carga nostálgica, el anhelo por los viejos tiempos cuando todos eran felices y los veranos maravillosos e inolvidables, alejados de cualquier vestigio de guerra. Curiosamente, esto sólo se produce de la mano del personaje tonto, como si éste fuera el único capaz de ser feliz en la actualidad, a pesar de su peligroso trabajo, y simplemente porque recuerda a la perfección una época que todos parecen haber olvidado.” (1)

 

           En suma, obra liviana, si se quiere, pero no tanto. Esto es, película seria, aunque haga reír. “La segunda noche de bodas”, a las 22, no decepcionará a un público amplio.
Por AMILCAR MORETTI, 29 de agosto 2010

1) http://www.blogdecine.com/criticas/la-segunda-noche-de-bodas-el-amor-verdadero-es-cosa-de-tontos

           BRASSAÏ EN ARGENTINA: continúa la muestra de sus obras en el Museo Nacional de Bellas Artes, hasta fines de setiembre.
           Lea un análisis e interpretación de las célebres imágenes parisinas de Brassaï:

            Visite

                         WWW.MORETTICULTURAEROS.COM.AR 

 

Giovanni, tan tonto que sabe esperar al amor.

DE LA TEVÉ, LO MEJOR: CINE. “LAS PLAYAS DE AGNÉS”

Posted in ARTE, CINE, CULTURA, FICCION on 26 agosto, 2010 by Amilcar Moretti

 

Agnès en sus playas y las nuestras, siempre iguales

  
EL LUNES PRÓXIMO, A LAS 23,35 POR LA SEÑAL EUROPA-EUROPA, LA ÚLTIMA PELÍCULA DE AGNÉS VARDA A POCO DE SU ESTRENO EN CINES.    

                A poco de conocida en los cines argentinos y tras una más reciente e imperceptible distribución en devedé, “Las playas de Agnès” se estrena el lunes próximo a las 23, 35 en la señal de cable Europa-Europa. Su autora es la francesa Agnès Varda, en verdad una belga nacida en Bruselas en 1928 que desde su juventud se instaló en París. Se la considera una de las antecedentes inmediatas más fuertes de la “nouvelle vague”, la corriente de cineastas que llevó a cabo la más profunda revolución de las formas del cine mundial a fines de los años 50 y principios de los 60, tras la anterior ruptura del neorrealismo italiano a mediados de los 40. Vale aclarar que para buena parte de la crítica Varda es una integrante más de la “nouvelle vague” (Godard, Truffaut, Chabrol) o bien una prima de la misma sangre muy cercana y coincidente.

 

Las playas de Agnès, el lunes a las 23,35

  Tal vez valga detallar –o recordar- otros datos sobre esta realizadora cuyas primeras películas supieron tener amplia repercusión en medios y la crítica de Argentina en la década del 60, así como también de manera considerable aunque discreta en el público, sobre todo en Buenos Aires y La Plata. No debe haber habido ningún cine-club argentino que no incluyera sus películas, en una época en que se había expandido en casi todo el territorio nacional este tipo de instituciones, casi “cooperativas” sin fines de lucro (se sustentaban con una suscripción módica o el abono de entradas), dedicadas a la difusión de lo más destacado, entre lo clásico y contemporáneo, de la cinematografía mundial.

          Agnés Varda, la realizadora del semi-documental “Las playas de Agnès” que se conocerá el lunes en televisión, no es sólo una figura del pasado, que lo tiene y la valida de modo sólido, sino también una creadora aún de renovación formal y exploración del lenguaje así como una atenta observadora de cuestiones sociales. Sus cuidadosas y espaciadas películas de las tres últimas décadas han tenido amplia resonancia en circuitos especializados del cine y asimismo en estudiosos de temas sociales y de género. Desde hace mucho se la considera una de las principales realizadoras enroladas en el movimiento feminista más lúcido y avanzado.

Corinne Marchand, la bella Cleo (1961)

  

          Hay constancia en los medios sobre que, en especial en Buenos Aires, La Plata y otras capitales provinciales, las primeras películas de Varda fueron muy debatidas en muchos medios y repuestas por años de modo frecuente, sobre todo la tercera, “La felicidad”. La primera con esa resonancia fue “Cleo de 5 a 7” (de 1961, segunda obra), sobre una bella e independiente mujer (Corinne Marchand) que tras un estudio médico tiene que hacerse cargo de la posibilidad de un diagnóstico de enfermedad terminal. En cuanto a su tercer filme, “La felicidad (1965), su repercusión fue de otro tipo. Hace casi medio siglo, entre formas visuales bellísimas y serenas en una zona de la campiña francesa en verano, relata sin enjuiciar ni valorar la historia de un joven y apuesto carpintero (Jean-Claude Drouot), agradable, generoso, trabajador, afectuoso y atento compañero de su esposa  y padre de sus pequeños hijos, quien plantea con naturalidad la existencia de dos amores paralelos, o de un amor dividido entre dos mujeres que él vive con espontaneidad o bien apacible inconsciencia.

 

       

"La felicidad" (1965). ¿Felicidad y amor son sinónimos?

  Se trata de un planteo radical para su época y aún hoy, dado que no se trata de esposa y amante sino de un hombre en matrimonio de tres, que ama por igual a sus dos mujeres. Varda siempre fue una exploradora de la afectividad y subjetividad femeninas y en su sutileza intenta aclarar límites, aperturas y espacio mental de las mujeres, por lo común considerados más flexibles y comprensivos que los correspondientes al territorio de los varones. Varda no propone nada sino que sólo desarrolla, expone, muestra. Al espectador le queda la tarea de reflexionar sobre el asunto. El desenlace del filme es trágico, o no, o bien sólo contiene una muerte, que también cabe considerarla, tal vez, otro hecho natural de la vida.

La inolvidable Corinne Marchand, o Cleo, en 1965

           Después, la obra de la cineasta dejó de llegar con frecuencia a nuestro país. Varda filmó películas políticas sobre la revolución cubana y sobre la lucha de Vietnam contra la invasión de USA, y más tarde, siempre sin ser distribuidas en Argentina, ahondó en cuestiones sociales y femeninas pero con el señalamiento constante del contexto de clase. “Una canta, la otra no” (1977) y “Sin techo ni ley” (1985) son dos obras fuertes y muy elogiadas, de un feminismo que no abunda en psicologismos para distinciones de clase media acomodada sino que trata de indagar qué es lo que hace que la subjetividad de la mujer enfrente y sea tratada por el entorno de una manera diferente, más valiosa en algunos aspectos, mucho más injusta en otros. También realizó dos célebres registros documentales sobre campesinos franceses: “Los espigadores y la espigadora” (2000) y “Los espigadores y la espigadora: dos años después” (2002),  ausentes en la distribución de nuestro país y difícil de conseguir copia en video.

 

Corinne Marchand, hoy.

  “Las playas de Agnés”, muy elogiada por toda la crítica, no ha tenido repercusión en nuestro público, sí en cambio en los cinéfilos. Se trata de una evocación de la carrera y de vida de Varda, personal y profesional. Contiene además comentarios sobre diversos asuntos, ocasionales o distintivos de su pensamiento y época de apogeo. A veces cuenta con voz en off, aspecto que se ha criticado, y otras veces reconstruye escenas del pasado. Esto último lo hace con el buen tino y la lúcida idea de avisar al espectador que todos, actores y directora, improvisan ese acontecimiento que intentan reconstruir. Cine del bueno que merece mucha atención. Han dicho que se trata de “el Amarcord (película de Fellini) de Varda”.

          Varda estuvo casada durante muchos años con el gran realizador Jacques Demy, hasta la muerte de éste, en 1990.

Por AMILCAR MORETTI, jueves 26 de agosto 2010.

"Las playas de Agnès", lo último de Varda.

(Versión adaptada de la nota publicada en 25 de agosto:  http://www.eldia.com.ar/edis/20100825/espectaculos15.htm)

                   

Cleo, bella y adinerada, y su soldadito, entre las 17 y las 19.

 

Varda, en los años de Cleo.

RODOLFO FOGWILL SE RAJÓ, PERO POR AHÍ ESTÁ ESCONDIDO Y AÚN JODE CON LO NUESTRO, O CON LO DE ÉL

Posted in ACTUALIDAD, ARTE, CULTURA, FICCION, GENERAL, SOCIEDAD on 24 agosto, 2010 by Amilcar Moretti

              

Rodolfo Fogwill, con una de sus poses para joder a los otros (nosotros)

            El sábado a la tarde me senté al sol en un sillón del parque a leer una entrevista que le habían hecho un mes y medio antes, en una revista porteña (1) que no llegaba al pueblo y que, quizás por impericia de mi quiosquero, había conseguido con impaciencia e interés primero recién al mediodía. Me reí mucho con las declaraciones al periodista sobre intelectuales y políticos progresistas y sobre sexo, sobre todo sobre su sexualidad en esa última etapa de su vida. El sexo en sus muchos libros es un tema principal, y en su vejez prematura, antes de los 70, parecía que no encontraba, o que no se le daba. “Pobre”, me dije, y no pude dejar de pensar en mí. A las carcajadas, varias veces la llamé a Cris que andaba entre las tierras de las macetas y los trasplantes, y si no pude detallarle en ese momento, sí le grité varias veces mientras avanzaba en la lectura de sus respuestas: “¡Qué hijo de puta que es!”, “¡Qué hijo de puta que es Fogwill!”

          Eso fue más o menos a las 3, las 4 de la tarde. A la noche, Cris, copada con la internet, me anuncia con la voz en alto para que escuchara desde otra habitación: “¡Se murió Fogwill! ¡Se murió Fogwill!”. El martes siguiente, hoy, recién me dí cuenta que se había muerto Rodolfo Fogwill, al que hacía más viejo, por las fotos que estaban en la revista del reportaje, y que tenía, internado en el hospital, apenas 68 o 69. Pregunté de qué murió, creo que más por mí que por él, medio autista como soy. No se sabía o no se informaba a esa hora. Después se aclaró que fue por una afección pulmonar. Gran fumador Fogwill, había sido. Yo imaginaba otra cosa. Lo confirmé hoy, en una edición del diario El País, de marzo pasado (2), donde el mismo Fogwill dice que había sido cocainómano durante diecisiete años, y que con esa ayuda había escrito el que se considera su mejor libro: “Los Pichiciegos”, tal vez hasta ahora la más lograda ficción sobre el gran desatino de la guerra de Malvinas, esa que León Rozitchner (3) dice con razón que fue el proyecto improvisado de los militares de la última dictadura de hacer una guerra “limpia” para lavar la guerra “sucia”, esa de los 30 mil desaparecidos, que no se va a lavar (limpiar) jamás y que marca, tengo la certeza, el más importante hecho cultural argentino del siglo XX, junto al peronismo, al que disputa trascendencia histórica.

                             

Fogwill, por Julieta Cechi, cuando comía bananas o hacía gimnasia.

             
          De la entrevista que mencioné, que tanta gracia me causó y que ahora quizás sea una de las últimas a Fogwill (la hizo el periodista Diego Rojas), voy a consignar sólo lo referido al debate previo a la sanción de la ley de igualdad de matrimonio para personas del mismo sexo. Aquí va: 

–”La sociedad se puso a debate. Discute temas como el matrimonio homosexual. ¿Qué piensa sobre la cuestión?

–”Rechazo tanto la movilización a favor como en contra de este tema. El matrimonio civil no es un derecho, es una obligación. ¿Dónde se vio un derecho que en realidad es la obligación de contraer un compromiso? ¿Vos querés casarte, realmente? ¿Cantabas el arroz con leche cuando eras chico? ¿Van a tener mejor sexo los gays una vez que se casen?

–”Se trata de derechos. El derecho a la herencia, a que los niños adoptados tengan la patria potestad de los dos padres, poder visitar a la pareja que se encuentra en estado terminal…

–”Mirá, si vas a un escribano y hacés un hermosísimo documento, garantizás todo eso.

–”Pero los heterosexuales no necesitan recurrir a ese escribano.

–”¿Vos leíste la ley de matrimonio civil? Es una institución que obliga a la convivencia. La institución matrimonial me parece una mierda. Punto. Ya lo decíamos con Néstor Perlongher, cuando empezaron a usar la palabra gay: de acá un paso a que quieran casarse con vestido blanco y bouquet de flores y se integren totalmente a la institución burguesa.

–”No puede negar que la reacción está en contra del matrimonio homosexual.

–”En realidad no es la reacción. Si hay un plebiscito, el matrimonio homosexual perdería. Y eso pasa porque la gente le tiene horror a que los hijos le salgan putos. Allá ellos. Yo tengo cinco hijos, creo que todos han tenido relaciones homosexuales, eso debe ser un rasgo hereditario, pero ninguno se define como homosexual.

–”¿Incluso el de 14 años?

–”Y sí. Las pajas que se debe hacer con Messi. La verdad que no me interesa tener un hijo con definición sexual. Desde cuándo a la sexualidad hay que ponerle un patrón. Creo que, salvo la pedofilia, que les produce daño a los chicos, no hay ninguna sexualidad censurable. Lo censurable es que no quieran coger con viejos.

–”En algún país nórdico se garantiza el derecho sexual de las personas de la tercera edad.

–”¿Paga la obra social? Muy bueno.”
 
                                     

León Ferrari, Horacio González, Rodolfo Fogwill, Alberto Laiseca y Sergio Pángaro. "El artista", película.

                                              Como dije antes, en el diario “El País” de Madrid la periodista Elsa Fernández-Santos el 20 de marzo de este alo publicó una breve presentación y reflexiones de Rodolfo Fogwill que no tienen desperdicio y que retratan varios aspectos de la mordacidad, escepticismo pícaro y de su honesto proyecto de vida de pasarla lo mejor posible explicitando burlas y una ejercitada práctica de la pulla que al mismo tiempo que revela verdades produce risas y no habilita la venganza o sanción del poder, vanidad o interés objetado.

 
UNA BREVE PRESENTACIÓN

          El texto de la entrevista es el siguiente:

LA ÉTICA NO ES HACER O NO HACER, SINO DECIDIR 

            Basta teclear en YouTube su nombre y el de ese famoso refresco que nos garantiza la chispa de la vida para dejarse mecer por su acento porteño. Rodolfo Fogwill (Buenos Aires, 1941), o Fogwill, a secas, presta su inmensa voz para vender bebidas en un anuncio que reclama a “los malos poetas”. ¿Y qué? A nadie que conozca a este narrador fuera de toda serie le sorprenderá. Le importa el dinero (y le han pagado mucho por venderse), como le importan el sexo, las drogas, la política, los hijos y los amigos.

          Todo forma parte de los laberínticos surcos de ese rostro que es imposible de olvidar. A sus 68 años, guapo y enérgico, Fogwill ha viajado a España para presentar la edición por Alfaguara de sus cuentos completos y, por Periférica, de varias novelas cortas, entre ellas la esencial “Los Pichiciegos”. 

          La leyenda rodea a “Los Pichiciegos”, una novela sobre la guerra de las Malvinas que Fogwill escribió casi en estado de trance en tres días y cuya gestación el escritor accede hoy a recordar. “Pasaba por la casa de mi madre cuando la escuché gritar: ‘¡Hundimos un barco!’. Yo volví entonces a mi estudio y escribí una frase: ‘Mamá hundió hoy un barco’. A las ocho horas del hundimiento del barco de mi madre yo ya estaba escribiendo aquel libro”. Tres días sin noches con el ansioso desvelo de la cocaína y ya había nacido una obra cumbre de la literatura argentina. “La leyenda no le da más valor, pero a mí me da orgullo. El valor literario se puede malversar, es cuestionable. Pero hay un valor ético, que es el de haberla hecho y haberla hecho como la hice. Aunque la ética no hace un buen relato”.

          Fogwill se agarra a la ética de una vida cuyo recuento produce una mezcla de incredulidad y vértigo. Ha sido publicitario, profesor universitario, investigador de mercados, editor, empresario, especulador de bolsa, terrorista, estuvo en la cárcel por estafador y durante 17 años vivió enganchado a la cocaína. Padre de cinco hijos (“el mayor tiene 41 y la pequeña, 12”), Fogwill asegura que no puede pasar más de cinco días sin ellos. Cuando habla, ellos y sus madres parecen la única medida real del tiempo. “Mi valor literario es una lápida para mis hijos, pero, en cambio, mi valor ético es un impulso. Ninguno de ellos se arrepiente de la moral de un padre como yo”, afirma. “Yo nunca fui un padre exhibicionista, pero a un hijo no se le engaña. Ellos saben todo. La ética de una vida no es hacer o no hacer, sino decidir”.

          “En el volumen de cuentos completos editado ahora Fogwill ha evitado la cronología para ordenar una serie de relatos que arrancan en los años setenta. “El orden cronológico es siempre atroz, se va dando uno cuenta de cómo ha ido decayendo. Es mejor el orden temático, por tono, o por ritmo de lectura. La mayoría son de 1977 y 1978. Durante esa época producía a un ritmo más rápido. Es una curva paralela a la producción de semen o igual a la de la memoria del tiempo. Para mí, hace un año fue como ayer y, sin embargo, cuando tenía 10 años, un año duraba un año. Entonces la distancia en tiempo era igual a la distancia al tiempo vivido. De joven producía mucho porque también vivía mucho”. Con los años, explica, llega el factor de “concentración”. “Como con el sexo, se aprovecha la economía de medios. Trucos para estimular y estimularse la imaginación”.
(Por AMILCAR MORETTI, presentación y recopilación. 24 de agosto 2010)

1)
  http://cn23.elargentino.com/nota-97712-La-oposicion-es-de-terror-Si-yo-fuera-normal-en-2011-votaria-a-Cristina.html

2)http://www.elpais.com/articulo/cultura/etica/hacer/hacer/decidir/elpepicul/20100320elpepicul_2/Tes

 3) “Las Malvinas: de la guerra “sucia” a la guerra “limpia”, de León Rozithner. Biblioteca Política Argentina. Centro Editor de América Latina. Buenos Aires, 1985.
                                  

Fogwill, en retrato tipo Dalí.

¡SALUD Y BUENA SUERTE, HERMANOS DE CHILE!

Posted in ACTUALIDAD, GENERAL, SOCIEDAD on 24 agosto, 2010 by Amilcar Moretti

                   

Compañeros obreros de los mineros atrapados celebran que estén con vida.

¡Salud!, hermanos obreros de las minas de Atacama.

¡Salud, y buena suerte!, el antiguo y olvidado saludo de los valerosos y sacrificados obreros anarquistas de principios del siglo pasado, utopistas de la libertad y la igualdad, me revive hoy para los 33 valerosos  mineros chilenos, atrapados desde hace 18 días a 700 metros bajo tierra.

La Pachamama, la Madre Tierra, no va a dejar de acompañar a estos 33 parteros cobrizos de sus entrañas.

¡Salud, y buena suerte, hermanos laburantes de Chile!

Amilcar Moretti, 24 de agosto 2010. Argentina.

Primer mensaje de los cobrizos mineros vivos a 700 metros bajo tierra.

DE LA TEVÉ, LO MEJOR: CINE. “A SCANNER DARKLY”

Posted in ARTE, CINE, CULTURA, FICCION, NUEVAS TECNOLOGIAS, SOCIEDAD on 23 agosto, 2010 by Amilcar Moretti

           EL MIÉRCOLES 25 A LAS 17 SE EXHIBE OTRA VEZ “UNA MIRADA A LA OSCURIDAD” (“A Scanner Darkly”). DE RICHARD LINKLATER Y POR I-SAT. 

"Una mirada a la oscuridad" o "A Scanner Darkly". Te adaptás o te drogan.

        

           El miércoles 25 a las 17, se verá de nuevo la más que interesante “A Scanner Darkly”, estrenada dos semanas atrás por I-Sat. Es una de las películas más intrigantes y oscuras de los últimos años en la cinematografía extra-Hollywood, aunque cuente con la participación en los papeles principales de Keanu Reeves, Robert Downey Jr., Woody Harrelson y Winona Ryder, estrellas de la industria. Fue realizada en el 2006 y en Argentina tuvo distribución imperceptible en DVD a principios un año siguiente. Su autor, el prolífico y destacado director norteamericano Richard Linklater, nacido en Houston en 1930, responsable de dos (entre otras) recordables películas, la primera, “Antes del amanecer” (1995), de las mejores historias de amor de los últimos veinte años procedentes de EE.UU. (repuesta con frecuencia, en estos días otra vez). Porque este relato sentimental resistió el paso del tiempo y a la vez fue una película pequeña redituable en el largo plazo, Linklater con atinada iniciativa retomó la historia de sus dos amantes ocasionales en una “segunda parte”, “Antes del atardecer”, del 2004.

 

       

Richard Linklater, director de A Scanner Darkly.

  “A Scanner Darkly”, conocida aquí como “Una mirada a la oscuridad”, es otro asunto. No sólo porque la forma elegida es una variante de la animación sino por su trasfondo sombrío, su propuesta desesperanzada y el anuncio de un futuro apocalíptico para la vida media en Estados Unidos. No ya por el estallido de una catástrofe abrupta (una guerra nuclear, por ejemplo) sino por la consolidación de un sistema de vida policial y controlado por el Estado como instrumento de corporaciones anónimas. El resultado, desde hace un tiempo alertado por cientistas sociales, es la  desubjetivación de los individuos y colectivos por obra de “drogas oficiales”. Para algunas apreciaciones hoy insistentes, se trata de un futuro que ya llegó, es decir, vigente en la actualidad como resultado de la “descerebración” de la cultura mediática y las drogas autorizadas o no por funcionarios agentes de la industria médico-farmacéutica.

        

Como en Kafka, el individuo es insecto y además mercancía.

 El filme se basa en un libro de Philip A. Dick (1928-1982), considerado uno de los narradores más innovadores y anticipadores cuya obra escapa al final limitado marco de la ciencia ficción o literatura fantástica. Sus narraciones han tenido fortuna en el cine, en especial con “Blade Runner” (1981), ya un clásico moderno del género y del cine todo, y “El vengador del futuro” (1990).    Dick, como Burroughs y otros, han captado el estado de ánimo de rebeldía anárquica, derrota, aniquilamiento programado y autodestrucción, perpetrado por un plan sistemático a          través de la “cultura de la droga”, lo que implica la complementación de sustancias legales e ilegales de diseño, consumo maníaco de novedades y alienación audio-televisiva. Uno de los personajes de “A Scanner Darkly” se pregunta y a la vez responde con claridad: ¿Qué pasaría si la droga que ingerimos la fabrica la misma corporación que después trata a los adictos?

                               

       

Philip K. Dick es el autor del libro original.

  Se trata de una película que pone en cuestión a  la “cultura lisérgica” o iniciada con el ácido lisérgico en los años 60 del hippismo y la contracultura original. Cualquiera que observe, sabe que esa utopía terminó en cocaína, heroína y drogas de diseño convertidas junto a la industria y tráfico de armas y trata de personas en uno de los tres negocios transnacionales de más alto volumen y que mejor alimentan a un sistema financiero-bancario que, al parecer, desde el 2008 en Wall Street o diciembre del 2001 en Argentina, aparece no sólo como la máxima y terminal conversión del capitalismo de producción en capitalismo financiero-especulativo.

           La gran duda, el gran temor hoy, es que ese sistema en estado de crisis estructural encuentre su “salida” en una gran guerra que divida al mundo humano para siempre o, directamente, haga desaparecer gran parte de la vida del planeta. Además, las revisiones históricas indican que la rebeldía hippy de la marihuana y el LSD entendidas como sustancias liberadoras de la mente, derivó en la adicción colectiva cada vez más generalizada de sustancias psico-estimulantes destructivas. Esta cultura adictiva totalizante (no comprende sólo drogas no autorizadas), no sólo convirtió en folklore el “flower power” y anuló los movimientos alternativos-espiritualistas sino que también destruyó el gran movimiento de lucha social y derechos civiles de los afrodescendientes de Estados Unidos. Todos los militantes negros, asesinados sus principales líderes, terminaron en la cárcel o fueron diezmados en guetos urbanos de drogas no autorizadas. Donde esa aniquilación cultural (la de la droga) no pudo aplicarse por inadecuada, se aplicó el exterminio militar masivo, por ejemplo en Latinoamérica donde la Argentina (30 mil desaparecidos) recién ahora, con gran parte del subcontinente, parece dar muestras de recuperación.
                  
 

Keanu Reeves con efecto de rotoscopiado.

                    

           El filme del miércoles a las 17 utiliza como lenguaje formal el sistema de animación (“dibujitos animados”) conocido como rotoscopio interpolado, que diseña sobre la anatomía de actores reales. Pero aquí, este sistema no es sólo un dibujado digital que sirve para hacer muñequitos insustanciales o para el engaño visual de los colores con sentido de vaciamiento mental-ideológico. Se trata en cambio de una representación visual-narrativa e interpretación reflexiva de la parte más lúcida, crítica e ideologizada (ideología entendida como un sistema de denuncia, revelación y propuesta) de los bordes perceptivos de la cultura alucinógena. Un poco la idea tradicional (bastardeada por lo común desde el prejuicio reaccionario) de que los locos (y los poetas en sus mejores y máximas exaltaciones) siempre “dicen la verdad”, o perciben lo que los otros no.

                                         Algunos críticos han sugerido que “Una mirada a la oscuridad” quiere suponer, allana el camino o intenta indagar en la elaboración de un nuevo lenguaje del cine que sirva tanto para interpretar la cultura actual en estado crítico y quizás terminal, como asimismo para elaborar una propuesta “tecnologizada” alternativa a la cultura de la alienación digitalizada y financiera del nuevo capitalismo. Ese modo de enriquecimiento (y empobrecimiento horroroso) que ha aparecido sin que grandes masas lo perciban, y que ha de desaparecer por implosión o bien terminar con la mayoría (de nosotros). Y no por “cambio climático”, precisamente. 
Por AMILCAR MORETTI, martes 24 agosto 2010 

Robert Downey con animación de rotoscopia.

                                 

                                                  

Una visión sombría sobre el futuro que es hoy.

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