27.000 visitantes en mayo

Publicado en ACTUALIDAD, ARTE, CINE, CULTURA, EROTICA, FICCION, FOTOGRAFIA, GENERAL, LITERATURA, MASCULINIDAD, MÚSICA, MUJER, NUEVAS TECNOLOGIAS, POLITICA, SEXUALIDAD, SOCIEDAD el 1 junio, 2012 por Amilcar Moretti

 

 

 

 

27.000 LECTORES EN MAYO: cuatro mil más que en abril

Publicado en ACTUALIDAD, ARTE, CINE, CULTURA, EROTICA, FICCION, FOTOGRAFIA, GENERAL, LITERATURA, MASCULINIDAD, MÚSICA, MUJER, NUEVAS TECNOLOGIAS, POLITICA, SEXUALIDAD, SOCIEDAD el 1 junio, 2012 por Amilcar Moretti

 

 

 

 

BLUE VELVET. (de cómo arrullar mientras se besa un saxo tenor). Seis fotos por Amílcar Moretti

Publicado en ARTE, CINE, CULTURA, EROTICA, FOTOGRAFIA, MÚSICA, MUJER con etiquetas , , el 1 junio, 2012 por Amilcar Moretti

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Blue Velvet” (“Terciopelo azul”) por Willis Jackson y Pat Martino

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Modelo: MELISSA ROMERO, 2011. 

 

 

Fotos y selección de videos por AMÍLCAR MORETTI. Madrugada con frío del viernes 1 de junio del 2012. Si se rompe este marco institucional que tenemos con Cristina Fernández de Kirchner, con este modelo a profundizar, no quepa duda que viene al gobierno Dennis Hooper como Frank Booth, su personaje en “Blue Velvet” (1986) del maestro David Lynch. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

yo no puse dólares -es más, casi nunca tuve dólares- y quiero dólares, muchos dólares… porque esto es una dictadura. sólo es libre el que tiene dólares. sólo es libre alguien con una valija de dólares.

Publicado en ACTUALIDAD, CULTURA, FOTOGRAFIA, GENERAL, POLITICA, SOCIEDAD con etiquetas , , el 1 junio, 2012 por Amilcar Moretti

 

 

 

 

Señores paquetes que protestaron anoche porque quieren más dólares para comida para sus perros.  

 

 

 

 

           ”YO QUIERO SER COMO ANTONINI WILSON, QUE SE PASEA CON SUS VALIJAS LLENAS DE DÓLARES DE UN LADO PARA OTRO. SÓLO UNA DICTADURA PUEDE PROHIBIRME ESO. HABLARÉ CON MIS AMIGOS DE MIAMI, LA COMUNIDAD CUBANA EXILIADA DE ALLÍ Y VERÉ CÓMO HACEN ELLOS, CON AYUDA DEL FBI, CÓMO ES QUE PASAN MERCA Y DÓLARES SIN PAGAR IMPUESTOS NI DECIR DE DÓNDE SACAN ESAS POBREZAS DE CUALQUIER CIUDADANO HONESTO”, comentaron que anoche decía un señor de bien en un bar junto a unas señoras con cacerolas. 

 

 

 

Señor con habano junto a su señora con jarro cacerolero, anoche. El caballero seguramente manifestaba su indignación por las limitaciones para comprar dólares que le permitan adquirir sus cigarros. Sólo una dictadura no permite tener dólares no declarados y de origen desconocido para poder comprar puros cubanos (¡y por favor, alguien que nos libre de este comunismo nazi! ¡Franco sí sabía hacer las cosas! Por eso la Academia de Historia Española ha confirmado que Franco nunca fue dictador.) 

 

 

 

 

              Este verso de los que hoy dicen que se sienten como esclavos de una dictadura, en medio de su comodidad e inconciencia, la he visto por lo menos unas quince o veinte veces en mi vida. En todos los gobiernos. Cada vez que se puso una regulación o control sobre el manejo de divisas o monedas extranjeras, sobre sus orígenes y sobre le entrada y salida de capitales financieros del país, hubo un grupo que atiza a los otros, los pelagatos o vivaracholes que juntaron un poco más y la curran sacando dólares de algún modo y se compran las residencias en Punta del Este. Las financieras de Punta del Este están repletas, decenas de millones, de argentinos que sacaron la plata no se sabe cómo y que la obtuvieron tampoco se sabe cómo. Lo cierto es que este asunto es tan pero tan viejo, tan antiguo (no el del gobierno que controla sino el curro de los que quieren manejar fajos de dólares sin rendir cuentas) que recuerdo que sirvió para una especie de chiste del mismo Perón, en el gobierno, en el balcón de la Rosada.

         ¡Ojo! Hablo del segundo gobierno de Perón, años antes de 1955, cuando los que querían dólares lo derrocaron. Debería ser 1953, más o menos. Perón manejaba una economía fuertemente controlada para que este tema de los dólares no lo usaran los particulares para cualquier cosa. Los medios metían la púa. ¡Que los dólares! ¡Que los dólares! ¡Que los dólares y la puta que lo parió! Y Perón, lo transmitieron todas las radios, y yo aunque era chiquito lo siento como si fuese hoy, repito, Perón, con su tradicional picardía le preguntó a la masa en la Plaza de Mayo: “Hablan de los dólares, de los dólares, pero díganme una cosa: ¿cuándo vieron ustedes un dólar en su vida?”  El pueblo rugió. Tenía razón Perón y tenía razón la Leonera, el pueblo negrudo y rudo: los miles de la Plaza tenían trabajo y cobraban en pesos, en guita nacional, y cobraban bien. Y nunca en su puta vida habían visto un dólar. Y todos saltaban de contentos, sin dólares pero con trabajo y pesos. (AMÍLCAR MORETTI)

 

 

 

Camarada de ruta de los caceroleros del dólar

 

 

(¡Y a no tomárselo en joda por mucho tiempo, que las primeras que salieron a golpear las cacerolas contra un gobierno fueron las señoras y damas chilenas para destituir al presidente Allende, de Chile, después asesinado y con tres mil desaparecidos y unos 50 mil prisioneros políticos!)

 

Amílcar Moretti. Viernes 1 de junio 2012. Argentina.

JUAN JOSÉ BECERRA ELOGIADO EN ESPAÑA POR SU ÚLTIMO LIBRO. Becerra es argentino y creo que vivimos más o menos en el mismo lugar, sólo que yo a 60 kms. de Buenos Aires y él a unos 57 o 58, aproximadamente

Publicado en ARTE, CULTURA, FICCION, LITERATURA, MUJER, SEXUALIDAD, SOCIEDAD con etiquetas , , , el 1 junio, 2012 por Amilcar Moretti

(Foto agencia EFE)

 

La escritura y Schrödinger

 

 

 

1. Un libro en la caja. La escritura es el gato; el autor es el veneno; la lectura eres tú.

 

2. El gato sabe si está vivo, claro, y el veneno puede matarlo en cualquier momento, pero sin lector la angustia de uno y el poder del otro no son nada, ocurren en un limbo hermético tan apasionante y silencioso como debe ser flotar a la deriva en el espacio.

 

3. Juan José Becerra escribe una novela, La interpretación de un libro (Candaya, 2012) para hablar de la relación entre el autor y el lector, de la necesidad mutua, de la vida entendida como lectura y la autoría como una enfermedad, la escritura una mutilación y una ortopedia la lectura.

 

4. Dos personajes y un espacio, y el centro que es la novela escrita por el personaje-autor y leída, consumida, por el personaje-lectora, novela que funciona como un Retablo de las maravillas cuya ficción confunde a la lectora y la engulle. Don Quijote y Dulcinea, ella no deja de ser la proyección ideal de todo creador, proyección cuya autonomía creciente ha de ser apagada por su hacedor. Y la novela interna recuerda también las perspectivas cervantinas.

 

5. La interpretación de una novela debe ser leída como un ensayo: su trama de novela es previsible, y aún siendo hermoso ese final que tuerce la balanza en favor de una de las dos fuerzas en pugna, la historia de amor ha sido narrada muchas veces antes, porque no es eso lo que interesa a Becerra, sino el tratado, el estudio incisivo y profundo sobre el significado y la naturaleza de la ficción, su autoría y su recepción. O sea, sobre el gato, sobre el veneno y sobre ti.

Marcos Taracido | 31 de mayo de 2012
http://librodenotas.com/textosdelcuervo/22515/la-escritura-y-schroedinger

 

(“Libro de Notas”, sitio digital de España, se define a sí mismo como un «diario de los mejores contenidos de la red en español». Nuestra labor tiene dos vertientes: por un lado, recomendamos diariamente artículos, textos… contenidos que consideramos de interés y que pueblan la red de redes; por otro lado, generamos nuestros propios contenidos publicando los trabajos de más de treinta colaboradores fijos y otras decenas de articulistas ocasionales, con amplia hetereogeniedad en los temas y en las formas.”

La dirección y coordinación de todo esto corre a cargo de Marcos Taracido y Alberto Haj-Saleh.)

 

 

 

Pintura de Edward Hopper. Compartimiento en vagón ferroviario.

 

 

 

 

Juan José Becerra cree que los lectores no son

personas normales

Agencia EFE – domingo, 20 may 2012

http://es.noticias.yahoo.com/juan-jos%C3%A9-becerra-cree-lectores-personas-normales-120448769.html

 

 

Barcelona, 20 may (EFE).- Conocido en Argentina por sus artículos en el diario deportivo Olé y por sus colaboraciones en la edición latinoamericana de “Les Inrockuptibles”, Juan José Becerra llega ahora a España con “La interpretación de un libro” (Candaya), donde defiende que los “lectores no son personas normales”.

 

 

En una entrevista con Efe, el autor sudamericano considera que ha construido “una comedia del sentido de la lectura”, protagonizada por un escritor solitario, aficionado a recorrer Buenos Aires en metro, llamado Mariano Mastandrea, que un día establece relación con una lectora suya, Camila Pereyra, que los empleados del Jardín Botánico de la ciudad bonaerense han bautizado como “la loca de los libros”.

 

 

Becerra, hincha reconocido de Boca, reflexiona sobre lo que significa la experiencia lectora y la relación que establecen lectores y escritores, lectura y escritura.

 

 

A su juicio, “la lectura es una experiencia de profundidad, contraria al consumo”. “Desde siempre tendemos a pensar que la relación entre escritura y lectura es armónica, pero creo que hay zonas como de violencia y que la soberanía de la lectura tiene un poder que trasciende a cualquier control del escritor”, arguye.

 

 

“Los lectores -prosigue- no son personas normales, porque leer es la ruptura de los espacios comunes. Uno lee para replegarse, incluso para ensombrecerse, para cortar relaciones con el mundo, porque se trata de una experiencia solitaria”.

 

 

Becerra mantiene, asimismo, que uno siempre “lee con el cuerpo, al que somete a horas de soledad y placer íntimo con esta acción”, una meditación que está en el principio de la novela.

 

 

Otras presencias constantes en la obra -además de la inquietante relación que mantienen Mariano Mastandrea y Camila Pereyra- son la imagen icónica de Marilyn Monroe y unos cuadros de Edward Hopper con mujeres leyendo, que califica de “paisajes de melancolía”.

 

 

En su opinión, en los cuadros del estadounidense “el presente siempre es como un momento anacrónico, es como incidental, y las mujeres depresivas que aparecen en ellos, cuando leen, es como que se compensan emocionalmente”.

Ahondando en cuestiones de género, subraya, aún sabiendo que nunca es bueno generalizar, que “solo leen las mujeres, quizá porque hay un amor de la mujer por la lectura más visible que en el hombre”. “Por un Quijano hay mil Madame Bovary”, apostilla.

 

 

A punto de terminar una nueva novela y pensando ya en el argumento de otra, Becerra no rehuye las preguntas sobre la escritura y afirma que cuando escribe literatura es siempre “enemigo del oficio, porque hay como unos estándares de rendimiento o de riesgo” que no le gustan.

 

 

“Prefiero actuar como el electricista desprevenido, porque igual que en la lectura, con la escritura nunca te puedes permitir el aburrimiento”, dice.

 

 

Por otra parte, reconoce que el tiempo es otra de las constantes de su obra y rememora que en su novela más larga, “El espectáculo del tiempo”, hay una descripción de la historia de universo, desde el Big Bang al Big Crash, una inmensidad “en la que aparece el tiempo biográfico, que es una partícula insignificante sobre la que se puede hacer literatura”.

 

 

Nacido en Junín, cerca de Buenos Aires, en 1965, Becerra ha sido profesor de cine, pero actualmente se dedica al periodismo, con colaboraciones con varios medios como “Clarín”, y a la literatura.

 

 

Es autor de los ensayos “Grasa”, “La Vaca. Viaje a la pampa carnívora” y “Patriotas”, y de varias novelas como “Santo”, “Atlántida” y “Miles de años”, una trilogía en la que trata sobre el duelo amoroso.

Irene Dalmases

 

 

 

Edward Hopper. Lobby de hotel, 1943.

Mañana. (Me voy a hacerle prensa y fotos a Sara Lazarus en París)

Publicado en ARTE, CULTURA, EROTICA, FOTOGRAFIA, GENERAL, MASCULINIDAD, MÚSICA, MUJER, SEXUALIDAD con etiquetas , , , el 31 mayo, 2012 por Amilcar Moretti

 

 

 

 

           ¡DESCUBRÍ A SARA LAZARUS!

                      morning

 

 

Morning

 

 

What of a morning

that brings a day so gently,

and bathes the leaves

of memories

that feel so long ago.

 

I still recall you

in all these early hours,

though I were there

one more to share

a love lost long ago.

 

Crassness of youth,

concluding only half of the truth,

exuding only one small percent

of what I surely felt for you.

 

An then one morning

that brought a day so gently,

we set apart

things of the heart

and lost love long ago

 

 

Sara Lazarus, nacida en Wilmington, Delaware, Estados Unidos, es una cantante de jazz norteamericana que principalmente trabaja y realiza giras por Francia.

Website: http://www.sara-lazarus.com/

(información de Youtube)

 

 

Modelo de la foto: Morena (2011-12)

 

 

Foto por AMÍLCAR MORETTI. Jueves 28 de mayo 2012. Argentina. 

Goce vs. deseo-placer

“Otro de los aportes de Lacan es la distinción que realiza entre los términos goce y deseo-placer. Aunque ambos parecen semejantes, son radicalmente distintos y tienen consecuencias muy diferentes: el término goce se refiere a las actitudes en las cuales el sujeto pierde su cuota de libertad; el término deseo asociado con el placer, en cambio, se refiere a las conductas que dejan de estar apegadas cerradamente a un objeto determinado, permitiendo al sujeto ejercer su libertad.”

        MÁS DE SARA LAZARUS, EN PARÍS (bellísimo tema)

 

Un cuento y las mujeres dicen que sos mal tipo si le decís de tener sexo y buen tipo si no le pedís ir a la cama

Publicado en ACTUALIDAD, CINE, CULTURA, EROTICA, FICCION, FOTOGRAFIA, GENERAL, LITERATURA, MASCULINIDAD, MUJER, SEXUALIDAD, SOCIEDAD con etiquetas , , , , , el 31 mayo, 2012 por Amilcar Moretti

 

 

 

 

          “PARA LAS MUJERES SOS BUEN TIPO

SI NO LES PEDÍS TENER SEXO Y SOS

MAL TIPO SI LE DECÍS DE IR A LA CAMA” 

(reflexión popular escuchada con frecuencia por el autor)

 

 

 

PONCHO SÁNCHEZ EN “MORNING” (Latin Jazz) ME RECOPA

 

 

                             Friends with Benefits

 

            “Amigos con derecho a roce” (“Friends with Benefits” -amigos con beneficios-, según los norteamericanos) es un concepto frase que surge por aquí en esos términos en el 2010 cuando se estrenó “Amigos con derechos”, una comedia que comienza con un planteo de cierto desparpajo emancipador y de modo gradual cae en lo convencional. Ashton Kutcher, el ex de Demi Moore, pibe con apostura pero medio madera para la dramática, y la cada vez más bonita Natalie Portman (nada del otro mundo, pero bonita) son amigos de siempre en la ficción. Tienen un acuerdo: tener sexo cómodo y sin compromisos afectivos (salvo los de la amistad y la lealtad de palabra y principios, no de genitalidad) y mucho menos con complicaciones emocionales. 

 

 

            El tema en esta cuestión de “si puede haber o no haber (buen) sexo entre amigos” tampoco parece tener una respuesta muy precisa en la película, aunque aparenta que sí. Ellos, Portman y Kutcher, al final “formalizan” su relación de amigos-amantes. Es una respuesta, una resolución, pero no la única ni necesaria. Es verdad que la sexualidad en contacto íntimo de genitalidad, en caricia cómoda y arrulladora de cuerpos piel a piel, genera una afectividad especial, aunque no siempre definitiva por necesidad, ni intrincada, ni celosa. Besar, acariciar, estar dentro cobijadoo amarrada es un arte difícil de aprender. 

 

 

              Es decir que puede darse el entendimiento de dos buenos amigos que se saben leales y confiables y deciden esas convivencias ocasionales amatorias de lecho que, en los mejores momentos, suelen ser aliviadores de espíritu. No hay como el calor de una pierna. La confianza, el conocimiento mutuo. El escuchar al otro. Ser escuchado por el otro. Prolongar los implícitos, los guiños y los sobreentendidos más allá de las charlas en el trabajo con un compañero/a/@ o una vieja y buena relación, es casi una suerte. Un regalo que no abunda. Para muchos es como el descanso; no la descarga fisiológica, que es otra cosa, sino  como el sentir que el otro/a/@ están allí para dar y ganar compañía cálida. La calidez es suave como fragancia. Es como el amor. Lo más parecido al amor. Está en sus bordes. Un amor debe tener dolor y ser sufrido, por momentos, para ser amor. Cierto también. Pero esa comodidad de la amistad haciendo en común en la cama con el ajuste de los cuerpos que pocos logran, en comodidad (no como confort utilitario) como acople sereno sin tensiones, ¡Epa! ¡Ahí debe haber algo! Que después derive en otro estado afectivo, es otro asunto. Lo peor, en todo caso, es que para uno/a/@ se convierta en amor e imponga sus exigencias y reclamos y para el otro/a/@, no. 

 

 

 

Foto por Amílcar Moretti (2011-12). Modelo: Melissa Romero.

 

 

 

UN CUENTO

(pura ficción, para acabar de una vez por todas con el mismo cuento)

 

 

Por AMÍLCAR MORETTI

          Recién pensaba en una chica que había convivido con una madre seductora y subestimadora del padre. Lo seducía y lo rechazaba, una cosa detrás de la otra, en repetición, para goce de ella y dolor-goce del padre. Esa chica quería a su padre y se condolía por él. Sentía que su padre no merecía el trato que le propinaba la madre. Pero a la vez esa chica quería a su madre y reconocía sus cualidades (que las tenía, como ser mujer independiente, por ejemplo). Esa chica se prometió no ser como la madre, pero como a su vez la quería y había aprendido junto a su madre, no podía dejar de repetir la conducta de la madre: seducción-rechazo. En el fondo, la chica también subestimaba al padre, o ese padre le daba bronca porque no había puesto “en su lugar” a esa mujer, para que fuese una madre que “acabara”, bien “acabara” cada vínculo con el padre, y a su vez hiciese “acabar” al padre, para que estuviera y se sintiese completo. Cuando uno “acaba” bien se siente completo. Para sentirse completo hay que “acabar” lo que se hace. ¿Se entiende? La chica, en cambio, se daba cuenta que no “acababa” con los hombres (el padre): no podía dejar de seducirlos, ni siquiera se daba cuenta que los seducía. Pero después se encontraba con que no podía hacerlos “acabar”. Por eso se vinculaba, “amorosamente”, con otras chicas. Ella, la chica no podía acabar ningún proyecto o algo en común con los hombres. O no se sentía segura, bien dentro suyo, de hacerlos acabar. Para acabar algo hay que tener bien asumido que a uno le gusta y goza haciendo acabar al otro, con el otro bien (todo lo del otro) metido dentro de uno y llegar al final, uno en el otro.

 

           Sabrás disculpar mi lenguaje “metafórico”, como tú me has reprochado, y no un lenguaje de telegrama. Pero un telegrama no dice lo esencial. Es corto, interrumpido, no preciso. Un telegrama tiene lenguaje “inacabado”. Lenguaje que “no acaba”. En cambio el lenguaje metáforico o simbólico intenta llegar -y a veces lo logra-, desea nombrar las cosas por su nombre exacto, y -si lo logra- ahí es donde “acaba”. Cuando el lenguaje acaba con algo, acaba algo y comienza algo nuevo, ya completo y satisfecho para el nuevo desafío. Lo no acabado, no acabar, no satisface, te deja siempre insatisfecho. Es como una paja, una masturbación. Te afloja pero no acabás con lo que tenés en mente.

 

       

       Mi querida, yo pienso que esa chica que te cuento no podrá acabar lo que se ha propuesto con el cuerpo (y con el cuerpo del otro) hasta que no acabe su interna irresuelta.

 

        No te pierdas ni te escapes. Vos no sos como el avestruz, que cuando se cansa de huir pone cabeza escondida en el hoyo con el culo para arriba. ¿No? ¿No es cierto, no?

Mayo 2012. Argentina. La Plata (a 60 kms. de Buenos Aires)

 

 

 

 

 

Modelo: Melissa Romero

 

 

 

¡OHHOOOO, MONGO, VÁMONOS PA’L MONTE, PARA GOZAR TRANQUILO!” . “BÉSAME MAMÁ”. PONCHO SÁNCHEZ

 

 

 

Fotos, textos y cuento de AMÍLCAR MORETTI. Jueves 28 de mayo 2012. Argentina. Noche fría, con un día -que hubo- de sol. Sol lindo, abrigado. Los gorriones comieron en las tuyas, cabeza abajo. También anduvieron junto a zorzales, benteveos y horneros en el comedero. Varios jilgueros y cuatro colibríes. No dejaron nada de pan blanco. Gambetearon a Gris, la hermosa Gata que no sabemos de quién es ni de dónde viene. Gris es bellísima, de pelo largo y ojos naranja-amarillo. Susta la relojea. Un arrullo de pájaros estuvo a las 14 en el jacarandá. Varios, muchos. Me vieron y volaron seis o siete. Leí una diez páginas de Slavoj Zizek, en “Las metástasis del goce”, desde la 203, ahí donde habla del pobre Otto Weininger, filósofo suicidado que Zizek alude con la frase de Lacan “La mujer no existe”. 

 

 

 

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