¿QUÉ ES ESO QUE LLAMAN AMOR?
¡Ojo!, que cuando Chico habló de ese “qué será, qué será” se refiere (todavía, siempre) al Amor con furia, con el instinto de la caricia, con la el deseo cálido y húmedo de quedarse adentro bien adentro, con la parte de arriba de la Felicidad y con el Dolor de abajo, porque todo -se sabe- en esta vida puta y linda tiene su precio, que de alguna forma siempre se paga, al empezar, al final o entretanto. Al menos, al final hay que ir a ponerse.
Pero como compensación está poder “elegir” ese “qué será” que en realidad se te presenta sólo y te cae como lluvia o chaparrón o tormenta y, en su ataque, si ponés el corazón, podés aceptar o rechazar. Si lo aceptás, agarrate, porque el cuerpo -la carne incluye el alma, que se va con la primera- está hecho para sentir, gozar y doler. ¿Nunca se sabe lo que un cuerpo puede doler y hasta dónde y cuánto puede gozar, desafiante, oscureciendo a los demás, aullando de sangre? He visto amadas que lloran de orgasmos. Llorar de orgasmos, y si eso no es la santidad, ¿de qué carajo hablan cuando hablan de religiosidad?Que no me joda el burro fraile, o el de la espada, que nunca se sabe qué carajo ama.
Ahora bien, si los temerosos, actuantes de melindres y los mezquinos se niegan al llamado y se escapan para otro lado, el opuesto, bueno, entonces ahí sí te la regalo: se trata de esas tipas, esos tipos que ves por la calle con la cara cirujaneadas y un rictus para abajo en las comisuras y los ojos blancos sin brillo, como si tuvieran una tela por arriba, y la voz áspera y discordante, la que rompe el silencio y hace mal al silencio de los pájaros y los árboles que se mueven. Si escuchás a una mujer seca con la vista sin brillo y le ves la boca para el piso en los extremos, y si oís hablar a esos gritones cerveceros de panza que que hablan fuerte con los dedos mochos de contar billetes o la vista turbia porque piensan lo opuesto al mar o la vista neutra porque no les interesa el mar, el mar, cualquier mar por caliente y frío que esté, si escuchás y ves a alguien de esos, bueno, ahí tenés a gente que pregunta qué quiere Chico decir al cantar “¿qué será, qué será?” Y no te gastes, el amor no se explica. Ni dios lo entiende.
AMÍLCAR MORETTI. Tardecita calurienta del lunes 30 de enero 2012. Argentina.
(¿Tengo que aclarar que Claude Nougaró y las dos francesitas que cantan sus versiones de “Qué será, qué será” de Buarque, aunque no sé qué piensan, cuando cantan esta canción hablan de Libertad, Pasión y Dignidad sin conveniencias? Entonces, en ese momento de cantar no tienen nada que ver con el infame Sarkozy que por mandado torturó y asesinó a Khadaffi, dictador, enloquecido y mártir del pueblo libio. Como se escucha decir cuando la bayoneta del cabo Chirino se clava de atrás en Moreira: “¡Así no se mata a un hombre!” O Cruz con Fierro contra partida. ¿Es que el bajo franchute no tiene sentido de la decencia?)
31 enero, 2012 a 22:07
Tengo la suerte de vivir junto al mar (Necochea), y reconforta recibir estass muestras de talento y de buen gusto, en lo literario y musical,
30 enero, 2012 a 22:33
Tarde sofocante. Te fríe los sesos o produce una reflexión fuerte y luminosa como la de esta entrega. Te sienta bien el estado febril.
¿Hollande, como el señor López (el de las puertitas de Trillo y Altuna) habrá pasado a otra dimensión y se habrá convertido en un socialista en serio?
Ojalá, porque está al acecho esta muchachita Marine Le Pen, que no canta lo de Chico, precisamente.